La ministra de la Mujer y Equidad de Género, Judith Marín, confirmó que el Gobierno mantendrá la solicitud de renuncia no voluntaria de la directora del SernamEG, Priscilla Carrasco, una vez que concluya su licencia médica.
La decisión, que fue pausada temporalmente tras la presentación de un reposo con efecto retroactivo, responde —según la autoridad— a una determinación “fundada” en diferencias respecto a la gestión del servicio y la conducción de sus programas.
Marín sostuvo que se trata de una medida basada en la confianza y en la necesidad de asegurar la continuidad del organismo, reconociendo además que ha sido una de las decisiones más complejas de su trayectoria.
Desde el Ejecutivo indicaron que los motivos específicos se relacionan con discrepancias en la forma de implementar políticas y administrar recursos, aunque algunos antecedentes se mantienen en reserva.
El caso ha generado reacciones políticas transversales: mientras desde el oficialismo hubo respaldos a la ministra, también surgieron críticas por el contexto en que se da la salida, considerando que Carrasco enfrenta un tratamiento por cáncer.
La propia exdirectora ha señalado que, más allá de los aspectos administrativos, su situación de salud introduce un componente ético en la discusión.
En paralelo, la ministra deberá comparecer ante la Comisión de la Mujer del Senado, donde se espera que entregue mayores explicaciones sobre esta decisión, en medio de un conflicto que se mantiene abierto tanto en el plano administrativo como político.