Desde buscar el menú en un restaurante, hasta responder encuestas. Hoy en día, los códigos QR se convirtieron en el principal método para entrar a portales web o compartir información de forma rápida... Sin embargo, su mal uso tiene grandes riesgos.
La utilización de códigos QR trajo una nueva opción para las estafas. Uno de estos métodos es el quishing, que consiste en esconder un enlace malicioso dentro del QR, que redirige a páginas falsas de entidades financieras, empresas o incluso un portales gubernamentales.
El director de Ingeniería en Ciberseguridad de la Universidad Andrés Bello, Edgardo Fuentes, explicó que "Microsoft reportó a finales de 2024 que el 25 por ciento de los ataques de phishing ya incorporaban QR como un cebo, luego ya para el 2026 ya se registraron cerca de 18 millones de casos de phishing detectados, esto sumado al factor humano donde las personas cuando reciben un correo electrónico o un mensaje no verifican antes hacia dónde lleva el enlace, lo cual hoy en día los teléfonos móviles sí permiten hacerlo".
De acuerdo a diferentes estudios, el 73 % de las personas usa el QR sin verificar el sitio que están visitando, por lo que aumentan las probabilidades de estafa. Por ejemplo, en 2021, los códigos maliciosos aparecían en apenas un 0,8 % y ya para 2026 los incidentes reportados aumentaron un 146 %.