La aparición de un bulto, una herida que no cicatriza, pérdida de peso persistente, vómitos o diarreas sin una causa aparente pueden ser señales que ameritan una evaluación veterinaria. Así lo explicó el médico veterinario Nicolás Belmar, especialista en oncología clínica y electroquimioterapia, durante una entrevista en Mundo Mascotas de Patagonia Radio, donde abordó cómo detectar tempranamente posibles tumores en perros y gatos, los tratamientos disponibles y la importancia de preservar la calidad de vida de los animales durante una enfermedad oncológica.
¿Qué es el cáncer en perros y gatos?
Durante la conversación, Belmar explicó que el cáncer corresponde básicamente a un tumor con características malignas, cuya principal diferencia respecto de un tumor benigno está relacionada con su capacidad de generar metástasis y reaparecer en el mismo lugar o en otras zonas del organismo.
Además, señaló que puede presentarse en distintos tejidos y ubicaciones del cuerpo, por lo que sus manifestaciones no siempre son evidentes.
Uno de los puntos destacados por el especialista es que el cáncer no afecta exclusivamente a mascotas de edad avanzada. Según explicó, existen factores de predisposición genética asociados a determinadas razas, mencionando entre ellas al Boyero de Berna, Chow Chow, Shar Pei, Boxer y Pastor Alemán.
¿Todo bulto en una mascota puede ser cáncer?
Una de las dudas más frecuentes entre quienes tienen perros o gatos es qué hacer cuando, al acariciar al animal, descubren una pequeña masa.
Belmar fue enfático: no todo bulto es cáncer, pero todo bulto debe ser evaluado por un médico veterinario.
“No todo bulto que aparece puede ser cáncer, pero sí requiere ser evaluado por un veterinario y hacerle pruebas cuando sea necesario”, explicó el especialista durante el programa.
El problema de simplemente observar una masa durante meses es que algunos tumores pueden permanecer pequeños durante un periodo y posteriormente presentar un crecimiento acelerado.
También existen quistes, lipomas y otras lesiones benignas, pero determinar su naturaleza requiere una evaluación profesional.
La biopsia puede entregar la respuesta definitiva
Algunas características pueden hacer sospechar que una masa tiene un comportamiento maligno, como crecimiento acelerado, aparición de múltiples bultos o ulceración de la zona.
Sin embargo, Belmar explicó que la evaluación visual no basta para establecer un diagnóstico definitivo.
“Siempre la última palabra la tiene la biopsia”, señaló.
Dependiendo de las características y ubicación de la lesión, los veterinarios pueden recurrir a procedimientos como citología o biopsia para analizar las células y determinar la naturaleza del tumor.
Las señales de alerta de cáncer en una mascota
Más allá de los bultos visibles o palpables, existen cambios en el comportamiento o estado físico del animal que deberían motivar una consulta veterinaria.
Entre las señales mencionadas durante la entrevista se encuentran:
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Bultos o masas que aparecen o comienzan a crecer.
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Heridas o lesiones que no cicatrizan.
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Masas que se ulceran o infectan.
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Pérdida de peso pese a mantener la alimentación.
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Vómitos frecuentes sin una explicación aparente.
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Diarreas persistentes sin cambios en la alimentación.
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Cambios persistentes en el estado habitual de la mascota.
El especialista recomendó conocer el comportamiento normal del animal para detectar oportunamente cualquier modificación que se mantenga en el tiempo.
Tumores benignos también pueden provocar problemas
Que un tumor sea benigno no significa necesariamente que pueda ignorarse.
Belmar utilizó como ejemplo el lipoma, un tumor benigno de tejido graso relativamente frecuente. Aunque algunos pueden permanecer pequeños y no requerir intervención, otros pueden aumentar considerablemente de tamaño.
El problema puede producirse por el espacio que ocupan.
Dependiendo de su ubicación, incluso un tumor benigno podría dificultar el movimiento, la alimentación o la respiración, debido a la presión ejercida sobre estructuras cercanas.
Por esta razón, la decisión de intervenir o simplemente controlar una masa debe realizarse de acuerdo con la evaluación de cada paciente.
Electroquimioterapia: una alternativa disponible en el sur
Uno de los tratamientos abordados durante el programa fue la electroquimioterapia, área en la que se especializa Nicolás Belmar.
El procedimiento se realiza con el paciente anestesiado y combina la administración de un medicamento quimioterapéutico con pulsos eléctricos controlados y extremadamente breves aplicados en la zona que se busca tratar.
Según explicó el veterinario, esto permite favorecer la acción del fármaco sobre las células tumorales.
La alternativa puede resultar especialmente relevante en determinados casos donde una cirugía convencional podría provocar una intervención considerablemente invasiva.
Belmar destacó que, dependiendo de cada paciente, la electroquimioterapia puede ayudar en el tratamiento de carcinomas de células escamosas y evitar algunas cirugías altamente mutilantes.
“Ayuda harto esa terapia y la tenemos disponible acá en el sur”, destacó.
Diagnóstico veterinario avanzado sin necesidad de viajar a Santiago
Otro de los avances destacados durante la entrevista es la disponibilidad de nuevas herramientas de diagnóstico en la zona.
Belmar señaló que Clínica Veterinaria Rucalaf, en Puerto Varas, cuenta con un tomógrafo computarizado de tecnología utilizada también en medicina humana.
El equipo permite diagnosticar, planificar tratamientos y evaluar diferentes patologías, tanto tumorales como no tumorales y ortopédicas.
El especialista destacó que contar con este tipo de tecnología en el sur permite realizar procedimientos que anteriormente podían obligar a los tutores a trasladarse hasta Santiago.
Calidad de vida: el objetivo central del tratamiento
Belmar recalcó que uno de los principios fundamentales de la oncología veterinaria es mantener una buena calidad de vida del paciente.
Esto también marca diferencias respecto de algunos tratamientos utilizados en medicina humana.
En veterinaria, explicó, las dosis de determinados quimioterapéuticos pueden ajustarse buscando evitar que el animal presente efectos adversos severos que terminen deteriorando significativamente su bienestar.
“Nunca tenemos que perder ese foco: que las mascotas vivan bien y estén contentas”, afirmó.
El especialista explicó además que existen distintas herramientas para el manejo paliativo y control del dolor, mientras que durante el programa también se abordaron terapias complementarias.
El consejo del especialista: no esperar a que aparezca algo grave
Al finalizar la entrevista, Nicolás Belmar entregó una recomendación sencilla: aprovechar los controles veterinarios habituales para realizar una revisión completa de la mascota.
También llamó a los tutores a acariciar y revisar regularmente a perros y gatos, ya que conocer su cuerpo y comportamiento facilita detectar tempranamente cualquier cambio.
“Hacerle harto cariñito a su mascota, conocer cómo es cuando está bien y si algún cambio persistente se da, llevarla al veterinario. No esperar a que algo grave suceda”, recomendó.
El profesional atiende en Clínica Veterinaria Rucalaz de Puerto Varas y comparte contenido educativo a través de su cuenta de Instagram @nicolasbelmar.mb.