Puerto Montt enfrenta un nuevo episodio de escasez de pellet en pleno invierno, con largas filas en distribuidoras, consumidores recorriendo distintos puntos de venta en busca de stock y preocupación por el precio del combustible. La situación se produce en medio de bajas temperaturas que han elevado la demanda y de dificultades en la cadena logística para abastecer al sur del país. Autoridades regionales aseguran que se han coordinado nuevos despachos hacia Los Lagos, mientras las familias intentan asegurar uno de los combustibles que se ha vuelto fundamental para calefaccionar sus hogares.
Hasta cinco cuadras de fila para conseguir pellet en Puerto Montt
La escena se ha repetido frente a distribuidoras y establecimientos que comercializan pellet en Puerto Montt: personas esperando durante horas con la esperanza de conseguir algunas bolsas para mantener calefaccionadas sus viviendas.
Una vecina relató que salió a comprar después de dejar a su hija y que, pese a llegar antes de la hora que le habían recomendado, se encontró con una extensa fila en el sector de Valle Volcanes.
“A las 8 de la mañana, después de dejar a mi hija, salí a buscar. El caballero que es dueño me dijo que teníamos que llegar a las 11. Llegué diez para las once, pero había como cinco cuadras de espera”, relató una vecina de Puerto Montt.
El problema no estaría limitado a un único establecimiento. Otros consumidores aseguran haber recorrido distintos puntos de venta sin conseguir el combustible.
“Hemos andado buscando por muchos lados y la respuesta siempre es la misma: que falta”, señaló otro cliente consultado mientras esperaba pellet en la ciudad.
Para quienes utilizan este sistema como principal fuente de calor, quedarse sin combustible en pleno invierno representa mucho más que un problema comercial.
“Aquí no hacemos nada si no tenemos calefacción”
Las bajas temperaturas que han afectado a la zona centro-sur han aumentado la necesidad de calefacción y, con ello, la presión sobre el abastecimiento.
Uno de los testimonios recogidos en terreno refleja precisamente esa dependencia.
“Hace rato que estamos con este problema, desde el invierno pasado. Este invierno nos ha azotado harto el mal clima acá en la zona y aquí no hacemos nada si no tenemos calefacción”, sostuvo un consumidor entrevistado en Puerto Montt.
La declaración evidencia uno de los puntos centrales de la crisis: para miles de hogares del sur el pellet dejó de ser un combustible alternativo y se transformó en una necesidad cotidiana durante el invierno.
¿Por qué está faltando pellet en Puerto Montt?
La explicación detrás de la crisis combina distintos factores.
Por una parte, el consumo aumenta considerablemente cuando las temperaturas disminuyen. Este invierno, los episodios de frío registrados en la zona centro-sur han incrementado la necesidad de calefacción y, con ello, la demanda.
Pero existe además un problema estructural: la Región de Los Lagos depende en parte de pellet producido o distribuido desde otros territorios, principalmente Temuco, Valdivia e incluso desde la región de Aysén.
Esto obliga a mantener una cadena logística capaz de responder rápidamente cuando el consumo aumenta.
Si la demanda crece por encima de lo previsto o existen dificultades en las rutas de abastecimiento, el margen disponible en distribuidores y comercios disminuye rápidamente.
Cardenal Samoré y el invierno complican la logística
Las condiciones meteorológicas también han añadido presión.
Durante este invierno se han registrado nevazones y restricciones de tránsito en el Paso Internacional Cardenal Samoré, afectando temporalmente el desplazamiento de vehículos de carga.
La situación adquiere relevancia debido a que parte del abastecimiento adicional destinado al sur puede depender de rutas internacionales con cargamentos provenientes de Brasil y Argentina, permitirían reforzar la disponibilidad.
Sin embargo, la importación también incorpora otras variables al precio final, entre ellas el valor del dólar, transporte y combustible.

33 camiones y 924 mil kilos enviados a Los Lagos
Desde el sector energético regional descartan hablar simplemente de una falta absoluta de producto y aseguran que se están realizando gestiones para reforzar la distribución.
Según antecedentes consignados por un reportaje realizado por Canal 13, la autoridad regional señaló que 33 camiones con un total aproximado de 924 mil kilos de pellet llegaron a la Región de Los Lagos durante la primera quincena.
“Estamos preocupados y coordinando los despachos de camiones a la Región de Los Lagos”, señaló la autoridad.
La cifra permite dimensionar el volumen necesario para mantener abastecido un territorio donde la calefacción representa una necesidad básica durante buena parte del año.
Y se esperan nuevos despachos.
El desafío, sin embargo, es que el producto llegue a las distribuidoras con suficiente rapidez para responder a una demanda que puede dispararse en cuestión de días cuando las temperaturas caen.
De alternativa a la leña a combustible indispensable
La crisis también abre una discusión más profunda sobre cómo se calefaccionan las ciudades del sur de Chile.
Durante décadas, la leña ha sido uno de los principales combustibles utilizados en los hogares de Los Lagos.
Las políticas destinadas a disminuir la contaminación atmosférica y los programas de recambio de calefactores han impulsado progresivamente sistemas alternativos, entre ellos las estufas a pellet.
El resultado es que miles de familias han realizado una inversión para modificar su sistema de calefacción.
Pero esa transición incorpora una condición fundamental: debe existir combustible suficiente para alimentar esos equipos cuando más se necesitan.
Cuando una vivienda abandona su antiguo sistema y depende principalmente del pellet, una interrupción del suministro tiene consecuencias inmediatas.
Un hogar puede necesitar más de 100 bolsas al año
La magnitud del consumo ayuda a entender la presión que puede experimentar el mercado.
Antecedentes históricos utilizados por el Ministerio de Energía a partir de información de INFOR han situado el consumo residencial promedio de pellet en más de 1.600 kilos anuales por vivienda en la conurbación Puerto Montt-Alerce, considerando hogares que utilizan este combustible.
La cifra equivale aproximadamente a 107 bolsas de 15 kilos.
Si cada pallet contiene 45 bolsas, una vivienda con ese nivel de consumo requiere alrededor de 2,4 pallets anuales.
No necesariamente se consumen de manera uniforme durante los doce meses. La demanda se concentra precisamente durante el período más frío, provocando que miles de hogares intenten abastecerse simultáneamente.
¿Cuánto representa para el bolsillo?
Si se toma como referencia un precio mayorista de $4.000 por una bolsa de 15 kilos, 107 bolsas representan aproximadamente $428.000 anuales.
Un pallet de 45 bolsas cuesta, bajo ese mismo supuesto, $180.000 y contiene 675 kilos.
Sin embargo, el gasto real depende del precio disponible en cada establecimiento, las características de la vivienda, su aislación térmica, la eficiencia de la estufa, las horas de funcionamiento y las condiciones meteorológicas.
Cuando existe escasez, la preocupación de las familias no se limita entonces a encontrar producto: también aparece el temor a cuánto tendrán que pagar por calefaccionarse.
Consumidores sospechan de los precios
En medio de las dificultades para encontrar pellet, algunos compradores han planteado dudas respecto del comportamiento de los precios.
Los precios se ha disparado a $7.000 y $8.000 por bolsa en determinados puntos o productos, según testimonios recogidos en terreno.
Algunos consumidores compararon esas cifras con precios considerablemente menores observados durante períodos de baja demanda.
Esta diferencia alimenta una interrogante habitual cada invierno: ¿el aumento responde exclusivamente a los mayores costos y a la escasez o existe especulación cuando el producto comienza a faltar?
Determinarlo requiere comparar precios, marcas, formatos, origen y costos efectivos de distribución. Por ello, los testimonios de consumidores no permiten por sí solos establecer la existencia de prácticas especulativas.
Sí reflejan, en cambio, la percepción de vulnerabilidad que genera depender de un combustible difícil de encontrar cuando las temperaturas están en sus niveles más bajos.
Una crisis que vuelve a repetirse
Uno de los elementos más preocupantes es que el problema no sería completamente nuevo.
Consumidores consultados aseguran haber enfrentado dificultades similares durante inviernos anteriores.
Esto transforma la discusión desde una contingencia puntual hacia una pregunta estructural sobre la capacidad de abastecimiento existente en el sur.
Si el número de viviendas que utiliza pellet continúa aumentando, la infraestructura de producción, almacenamiento y distribución deberá crecer al mismo ritmo.
De lo contrario, cada episodio prolongado de frío podría volver a generar el mismo escenario: aumento abrupto de la demanda, quiebres de stock y largas filas.
El desafío: garantizar calefacción cuando más se necesita
El pellet se incorporó progresivamente al sistema de calefacción del sur como una alternativa frente al tradicional consumo de leña.
Pero el éxito de esa transición depende de algo tan básico como complejo: que exista combustible disponible durante todo el invierno y a precios que las familias puedan asumir.
Los nuevos camiones anunciados pueden entregar un alivio inmediato a las distribuidoras de Los Lagos.
La discusión de fondo, sin embargo, permanece abierta.
¿Tiene la Región de Los Lagos suficiente capacidad de abastecimiento para una demanda creciente? ¿Es sostenible depender de producto transportado desde cientos o miles de kilómetros? ¿Y qué ocurre con las familias que reemplazaron sus calefactores si el combustible vuelve a escasear durante una ola de frío?
Las filas observadas en Puerto Montt muestran que la crisis del pellet va mucho más allá de encontrar una bolsa en una tienda.
En una región donde calefaccionarse durante el invierno es una necesidad, la seguridad del suministro se ha convertido también en un problema económico y de calidad de vida para miles de hogares.