Desde joyas que reproducen las texturas y formas de los bosques del sur hasta cervezas artesanales elaboradas con agua de vertiente e ingredientes de la zona, dos emprendimientos muestran cómo Lago Chapo, Polincay y el Valle de Chamiza también pueden convertirse en territorios para innovar, producir y desarrollar proyectos con identidad local.
Las historias de Ximena Rivera, orfebre radicada en Lago Chapo, y Juan Stange, fundador de Cerveza Ohlsen en Polincay, fueron presentadas en el segundo capítulo de “Voces que Transforman Lago Chapo”, espacio de Patagonia Radio presentado por Colbún y su Central Canutillar.
Ambos emprendimientos tienen un punto de encuentro: nacieron en 2017 y han convertido el territorio donde se desarrollan en una parte fundamental de sus productos.
Ximena Rivera: llevar los bosques y la cultura a una joya
El vínculo de Ximena Rivera con la orfebrería comenzó en 2017, luego de realizar en La Unión un curso de diseño y elaboración de joyas mapuches en plata.
A partir de esa experiencia comenzó a elaborar piezas asociadas inicialmente a la cultura mapuche y a responder a una necesidad que observó entre comunidades indígenas que tenían dificultades para encontrar lugares cercanos donde confeccionar su indumentaria.
Actualmente, desde Lago Chapo, su propuesta ha evolucionado hacia un concepto que ella resume como “bosques y culturas plasmadas en una joya”.
Su trabajo utiliza principalmente plata, aunque también incorpora cobre y alpaca, especialmente en piezas de mayor tamaño vinculadas a la indumentaria mapuche.
Troncos, hojas y enredaderas convertidos en piezas de orfebrería
La naturaleza que rodea Lago Chapo constituye una de sus principales fuentes de inspiración.
Las texturas de troncos, enredaderas y hojas son llevadas al metal mediante diferentes técnicas. Algunas piezas reproducen incluso la forma de una hoja, mediante procesos de tallado y calado.
Rivera también ha desarrollado trabajos colaborativos con otros artesanos, incorporando cuero, fibras vegetales y lana.
Esa colaboración llega incluso a la presentación de sus productos: algunas joyas son entregadas en pequeñas bolsas confeccionadas artesanalmente con lana, en lugar de los envoltorios convencionales.
Para la emprendedora, trabajar desde Lago Chapo también le permite compatibilizar su actividad profesional con su vida familiar.
“Trabajar desde acá quiere decir que puedo estar presente como madre y no abandonar mi crecimiento personal”, explicó.
Su conexión con el entorno también está relacionada con sus raíces mapuches y con el permanente contacto con la biodiversidad del sector.
Una joya que también busca entregar educación ambiental
El concepto detrás del emprendimiento va más allá de fabricar un accesorio.
Cuando una pieza está inspirada en determinado árbol o elemento natural, Rivera explica a sus clientes las características de la especie y su relación con el territorio.
De esta manera, sostiene que quienes adquieren sus productos no solamente se llevan una joya, sino también conocimiento sobre la biodiversidad y la cultura del lugar.
“Cada vez que vean esa joya, ellos se van a recordar de lo que involucra el sector, todo lo que está ligado en nuestro entorno”, señaló.
La emprendedora comercializa principalmente trabajos personalizados y también ha participado en espacios de venta, cafeterías y encuentros locales como Lago Chapo Fest.
Cerveza Ohlsen: un emprendimiento que nació en Polincay
La segunda historia tiene como escenario Polincay, en el Valle de Chamiza, donde Juan Stange comenzó en 2017 un proyecto que inicialmente estaba pensado para producir cerveza destinada al consumo familiar y de amigos.
Todo comenzó después de participar en un curso básico de elaboración de cerveza en Puerto Montt.
Primero trabajó con pequeños equipos que le permitían producir aproximadamente 20 a 30 litros. Con el boca a boca, la cerveza comenzó a hacerse conocida en Polincay y el proyecto fue creciendo.
Posteriormente dio el salto a un equipo de 100 litros y actualmente cuenta con un equipo con capacidad para elaborar 500 litros por producción.
Según explicó Stange, trabajando diariamente con ese equipamiento podría alcanzar hasta unos 3.500 litros semanales, aunque la producción efectiva depende de la capacidad disponible en los fermentadores.
De las recetas alemanas a una cerveza con identidad local
La propuesta original de Cerveza Ohlsen estuvo marcada por las cervezas alemanas de trigo, particularmente por estilos vinculados a Baviera.
Stange comenzó produciendo una Weizen, cerveza de trigo caracterizada por su apariencia turbia y un perfil diferente al de una cerveza rubia tradicional.
Con el tiempo amplió el catálogo.
A las cervezas de trigo se sumaron variedades negras, ámbar y estilos sour elaborados con frutas. Algunas de estas últimas participaron en competencias cerveceras y obtuvieron medallas, según relató el emprendedor.
El propio nombre del proyecto mantiene un vínculo con la historia familiar: Ohlsen corresponde al apellido de su bisabuela, integrante de una familia de colonos alemanes que llegó al sector a comienzos del siglo XX.
Agua de vertiente, berries y lúpulos de la zona
Una de las razones por las que Stange decidió mantener la producción en Polincay es precisamente el acceso a recursos disponibles en el territorio.
Para elaborar sus productos puede utilizar agua proveniente de vertientes del sector y acceder a ingredientes de productores cercanos.
Entre ellos mencionó frambuesas, arándanos, maqui y otros frutos, además de experiencias utilizando lúpulos cultivados localmente.
Aunque determinados insumos, como algunas levaduras y lúpulos, deben adquirirse fuera del territorio, el objetivo ha sido incorporar componentes locales siempre que sea posible.
Esta fórmula también permite generar movimiento económico entre productores y emprendedores del sector, especialmente a través de la colaboración y el intercambio que se produce en actividades locales.
De Polincay a Puerto Montt, Puerto Varas y Alerce
Actualmente, Cerveza Ohlsen se comercializa mediante botellas distribuidas en distintos puntos de Puerto Montt, Puerto Varas y Alerce, mientras que una parte importante de sus ventas se concentra en eventos y ferias.
Durante el verano, el emprendimiento participa en actividades realizadas en diferentes localidades de la zona y también ha sido parte de Lago Chapo Fest, instancia organizada con participación de emprendedores locales.
El propio Stange destacó que este tipo de encuentros permite generar redes entre quienes producen desde el territorio, facilitando incluso el intercambio y adquisición de materias primas.
Emprender sin abandonar el territorio
Las experiencias de Ximena Rivera y Juan Stange comparten un elemento central: ambos decidieron desarrollar y hacer crecer sus emprendimientos desde los mismos lugares donde viven, aprovechando las características de Lago Chapo y Polincay en lugar de trasladar necesariamente sus proyectos hacia sectores urbanos.
Para Rivera, fortalecer este tipo de iniciativas requiere también mayor colaboración entre emprendedores, comunidades y autoridades.
“Hay un potencial importante y se puede dar a conocer sin destruir lo que ya tenemos, manteniendo el respeto con la naturaleza”, sostuvo la orfebre.
Las dos experiencias fueron presentadas en “Voces que Transforman Lago Chapo”, programa de Patagonia Radio presentado por Colbún y su Central Canutillar, que busca visibilizar historias, iniciativas y personas vinculadas al desarrollo de Lago Chapo, Polincay, Río Blanco y otros sectores del territorio.