Una embarcación tradicional mapuche, conocida como wampo, fue descubierta a siete metros de profundidad en el lago Llanquihue, en el sector Los Bajos de Frutillar, durante una exploración subacuática realizada el 7 de febrero de 2026 por integrantes de Puerto Varas Diving. El hallazgo despertó interés por su potencial valor arqueológico y patrimonial, mientras el municipio de Frutillar busca avanzar en investigaciones especializadas que permitan establecer la antigüedad, procedencia y condiciones de conservación de esta canoa ancestral.
La embarcación fue localizada durante una actividad habitual de buceo. Tras el descubrimiento, sus protagonistas optaron inicialmente por mantener la información en reserva mientras reunían antecedentes que permitieran comprender la naturaleza de la pieza.
Posteriormente, el hallazgo fue presentado públicamente en la Biblioteca Pública de Frutillar, en una actividad que reunió a representantes municipales, especialistas y organizaciones vinculadas al patrimonio cultural.
El equipo de Puerto Varas Diving compartió imágenes subacuáticas de la embarcación, abriendo una oportunidad para conocer parte de la historia de navegación de los pueblos originarios que habitaron el territorio.
¿Qué es un wampo? La ancestral embarcación utilizada por el pueblo mapuche
El wampo, también denominado canoa monóxila, es una embarcación tradicional asociada a la cultura mapuche y a los antiguos sistemas de navegación de los territorios lacustres y fluviales del sur de Chile.
Su principal característica es su técnica constructiva: se fabrica a partir de un único tronco de árbol, cuyo interior es ahuecado hasta formar una estructura capaz de navegar.
A diferencia de otras embarcaciones construidas mediante la unión de tablas o piezas de madera, los wampos aprovechaban la estructura natural del tronco para formar tanto el casco como sus costados.
Estas canoas fueron utilizadas históricamente para diversas actividades:
-
Transporte de personas entre comunidades y asentamientos ribereños.
-
Traslado de alimentos y mercancías a través de lagos y ríos.
-
Pesca y aprovechamiento de recursos acuáticos, fundamentales para la subsistencia.
-
Intercambio y comunicación territorial entre poblaciones conectadas por vías navegables.
La utilización de estas embarcaciones evidencia la importancia que tuvieron los lagos y ríos como rutas de movilidad mucho antes del desarrollo de la infraestructura vial moderna.
Una tradición de navegación con siglos de historia
Durante la presentación del descubrimiento, la antropóloga Artemiza del Mar Jara explicó que este tipo de embarcaciones formaba parte de sistemas de navegación utilizados hace más de 300 años.
Sin embargo, los especialistas distinguen entre la antigüedad de la tradición constructiva y la edad de una pieza arqueológica específica.
Hasta ahora no existe una datación científica confirmada del wampo encontrado en Frutillar, por lo que no es posible establecer cuántos años permaneció bajo las aguas del lago Llanquihue.
Para conocer su antigüedad será necesario desarrollar investigaciones especializadas y, eventualmente, realizar análisis sobre muestras de la madera.
El estado de conservación del wampo encontrado en Frutillar
El buzo Leandro Tamayo, vinculado al descubrimiento, explicó que la embarcación presenta un deterioro importante, especialmente en sus costados y en el sector de la proa.
De acuerdo con sus observaciones, parte del desgaste podría estar asociado a la acción del oleaje y al movimiento de arena sobre la estructura de madera.
El estado de conservación constituye uno de los principales desafíos para cualquier futura investigación, debido a que los materiales orgánicos sumergidos pueden experimentar cambios significativos cuando se altera su entorno.
Tamayo también comparó visualmente las condiciones de la pieza con otras embarcaciones antiguas conocidas en el sector de Río Bueno, planteando la posibilidad de que se trate de un ejemplar de considerable antigüedad.
No obstante, esa apreciación preliminar requiere estudios arqueológicos antes de establecer conclusiones sobre su edad u origen.
¿Por qué es importante conservar la embarcación bajo el agua?
Los restos arqueológicos sumergidos pueden conservar información sobre antiguas técnicas constructivas, materiales utilizados y formas de vida de las comunidades.
Una intervención sin las medidas técnicas correspondientes podría alterar evidencias relevantes o acelerar el deterioro de la madera.
Por esta razón, la documentación, evaluación y eventual recuperación de una embarcación arqueológica deben desarrollarse bajo criterios especializados de conservación patrimonial.
Municipalidad de Frutillar busca impulsar estudios arqueológicos
Tras conocerse el hallazgo, la Municipalidad de Frutillar manifestó su interés en avanzar hacia una investigación que permita determinar el valor histórico y cultural de la embarcación.
La administradora municipal, Paulina Hasbún, informó sobre las gestiones proyectadas para estudiar el sitio y evaluar alternativas de financiamiento.
Entre las acciones consideradas se encuentra la participación de arqueólogos subacuáticos, quienes podrían realizar un levantamiento técnico de la embarcación.
Este trabajo permitiría documentar sus dimensiones, características constructivas, ubicación y estado de conservación.
Posteriormente, dependiendo de los resultados de la evaluación, podría analizarse la obtención de muestras para determinar la antigüedad de la madera.
El municipio también contempla explorar fondos culturales y patrimoniales que permitan financiar nuevas etapas de investigación y protección.
La presentación pública del descubrimiento contó con participación de profesionales del Consejo de Monumentos Nacionales, organismo relacionado con la protección del patrimonio arqueológico chileno.
Otros hallazgos revelan la historia de navegación ancestral del sur de Chile
El descubrimiento del wampo en el lago Llanquihue se suma a otros registros arqueológicos que permiten comprender la importancia de la navegación en los territorios del sur del país.
El wampo del lago Lanalhue
Uno de los antecedentes relevantes corresponde a una embarcación localizada en 1995 en el lago Lanalhue, en la Región del Biobío.
La canoa fue construida en madera de laurel y presenta dimensiones aproximadas de 4,85 metros de largo y 80 centímetros de ancho.
Actualmente forma parte de la colección del Museo Mapuche de Cañete, donde constituye un testimonio material de las técnicas tradicionales de navegación.
La dalca descubierta en el lago Chapo
En la Región de Los Lagos también destaca el descubrimiento de restos de una dalca en el lago Chapo, en 1996.
A diferencia del wampo, la dalca corresponde a una embarcación elaborada mediante la unión de tablas de madera, asociada a tradiciones de navegación del sur austral.
Sus fragmentos forman parte de la colección del Museo Municipal Juan Pablo II de Puerto Montt.
Ambos antecedentes permiten comprender la diversidad de soluciones tecnológicas que desarrollaron los pueblos originarios para desplazarse por los sistemas acuáticos del territorio.
Puerto Varas Diving invita a recuperar las historias sumergidas de Los Lagos
A partir del hallazgo en Frutillar, Puerto Varas Diving lanzó una convocatoria a la comunidad para reunir antecedentes sobre naufragios, embarcaciones antiguas y objetos sumergidos en lagos, ríos y sectores marítimos de la Región de Los Lagos.
La agrupación busca continuar desarrollando exploraciones y documentando sitios que puedan aportar información sobre la historia de navegación regional.
Entre los antecedentes que podrían contribuir a futuras investigaciones se encuentran fotografías antiguas, relatos de pescadores, recuerdos familiares y testimonios transmitidos por generaciones anteriores.
La iniciativa también pretende involucrar a las comunidades locales en la recuperación de su memoria histórica.
¿Conoces historias de barcos hundidos en la Región de Los Lagos?
Puerto Varas Diving invitó a quienes conozcan relatos de naufragios, antiguas embarcaciones u objetos sumergidos a compartir la información mediante mensajes privados en sus redes sociales.
Incluso un dato aparentemente pequeño podría ayudar a orientar una futura exploración.
La agrupación agradeció especialmente a Vitorio Dalbosco, de Buceo Puerto Montt, y Daniel Cortes, por las imágenes subacuáticas del wampo que permitieron compartir el descubrimiento con la comunidad.
El hallazgo abre una nueva oportunidad para investigar el patrimonio subacuático del lago Llanquihue y recuperar historias que todavía permanecen bajo sus aguas.