Una planta invasora que se extiende por distintos sectores de la Isla Grande de Chiloé se convirtió en la materia prima de una innovadora propuesta de economía circular. Rodrigo Navarro, profesor de Matemática e ingeniero industrial de Ancud, impulsa Rume Chacay, iniciativa que reutiliza el espinillo (Ulex europaeus) para desarrollar productos destinados a la agricultura, jardinería y cuidado de mascotas.
La idea comenzó a tomar forma hace aproximadamente 15 años, cuando Navarro empezó a investigar alternativas que permitieran darle utilidad a esta especie introducida y, al mismo tiempo, contribuir a controlar su expansión.
“Empecé a buscar una alternativa a esta planta y alguna utilidad. Actualmente desarrollo un sustrato mantillo compostable para plantas y huertos, que busca beneficiar y enriquecer el suelo”, explica el emprendedor chilote.
El proyecto ha considerado estudios realizados con apoyo de la Universidad Católica de Temuco, cuyos resultados, según Navarro, han permitido estudiar características del material y su potencial aporte de nutrientes.
Mapu Chacay: un sustrato elaborado con espinillo
Uno de los productos desarrollados es Mapu Chacay, un sustrato mantillo compostable elaborado mediante el procesamiento y molienda del material leñoso del espinillo.
Navarro explica que entre las características estudiadas se encuentran su relación con la fijación de nitrógeno, presencia de potasio, retención de humedad y un pH cercano a 6,5, aspectos que podrían favorecer su utilización en suelos y cultivos.
El emprendedor plantea además que este material podría convertirse en una alternativa para determinados usos en los que actualmente se emplean otros sustratos naturales.
“Esta planta tiene muchas posibilidades a partir de las características que hemos ido encontrando con el sustrato. Retiene humedad y podemos utilizar una especie introducida transformándola en algo útil”, señala.
Extracción del espinillo y recuperación con bosque nativo
La propuesta de Rume Chacay no se limita al aprovechamiento productivo. Navarro plantea que la extracción del espinillo pueda complementarse con la incorporación de barreras forestales y recuperación mediante especies de bosque nativo.
El innovador explica que ha observado una fuerte presencia de Ulex europaeus principalmente en terrenos abiertos y sectores donde existe escasez de vegetación nativa.
“En sectores donde hay bosque de canelo, esta planta no se desarrolla de la misma manera. Por eso mi idea es incorporar, junto con la extracción del espinillo, barreras forestales con bosque nativo”, sostiene.
Cuyín Chacay: material sanitario compostable para mascotas
La segunda línea desarrollada por Rume Chacay es Cuyín Chacay, un material sanitario elaborado a partir del espinillo procesado y pensado para gatos, perros, aves, conejos y hámsteres.
El producto se comercializa en sacos de cinco kilos y, según su creador, utiliza aromas naturales provenientes de especies vegetales como romero, hinojo y lavanda.
Una de sus principales características es que el material puede ser compostado después de su utilización, evitando que termine como un residuo de larga permanencia.
“Es 100% orgánico y lo bueno es que se puede compostar y degradar naturalmente en el medio ambiente”, explica Navarro.
En el caso del material sanitario usado por mascotas, Navarro recomienda destinar el compost resultante a plantas ornamentales, flores o árboles y no a cultivos destinados al consumo humano.
Producción alcanza cerca de 600 kilos
El proceso se realiza actualmente en un taller de Ancud. Navarro recolecta espinillo desde sectores periféricos de la comuna, entre ellos áreas cercanas a Pudeto y Huicha, para posteriormente trasladarlo hasta el lugar de procesamiento.
Allí trabaja principalmente la parte leñosa, que pasa por un proceso de molienda, preparación y envasado.
Actualmente, Rume Chacay alcanza una producción cercana a 600 kilos, mientras que el objetivo de Navarro es llegar a una tonelada para ampliar progresivamente su capacidad de distribución.
“Mi meta es poder llegar a la tonelada para seguir avanzando en la idea de la distribución”, afirma.
Los productos ya comenzaron a comercializarse en Ancud, mientras el emprendimiento busca consolidar su propuesta y proyectarse hacia otros territorios.
Innovación y economía circular desde Ancud
Para Navarro, Rume Chacay demuestra que un recurso considerado problemático también puede convertirse en materia prima mediante innovación, investigación y desarrollo local.
Su formación como profesor de Matemática e ingeniero industrial, explica, le permitió vincular conocimientos técnicos con su interés por la naturaleza y la búsqueda de alternativas sustentables.
“Mi idea es generar conciencia e incorporar a las personas en esta visión de innovar desde la tecnología hacia el resto del país, desde la comuna de Ancud”, señala.
La propuesta apunta así a transformar una especie invasora en productos de valor, generar alternativas compostables y promover una cultura que vuelva a poner el suelo, los recursos naturales y la economía circular en el centro de los procesos productivos.