En el marco del Mes de la Prevención, la directora regional de SENDA Los Lagos, Maritza Canobra, advirtió sobre la preocupación que existe por el inicio temprano en el consumo de alcohol y otras drogas entre niños y adolescentes. La autoridad llamó a las familias a fortalecer la comunicación, identificar factores de riesgo dentro del hogar y promover entornos protectores para evitar conductas de consumo a edades cada vez más tempranas.
SENDA llama a reforzar factores protectores en el hogar
Durante una entrevista en Patagonia Radio, la directora regional de SENDA Los Lagos explicó que el 26 de junio, fecha establecida por las Naciones Unidas como el Día Internacional contra el Uso Indebido y el Tráfico Ilícito de Drogas, representa una oportunidad para reflexionar sobre la prevención y el rol de las familias.
Canobra enfatizó que la prevención debe ser una tarea permanente y comparó esta labor con otras acciones cotidianas de cuidado, como vacunarse o prepararse para el invierno. En ese contexto, sostuvo que gran parte de los esfuerzos deben concentrarse en evitar el consumo temprano de alcohol y drogas entre niños y adolescentes.
El ejemplo de los adultos marca la diferencia
Uno de los mensajes centrales de la autoridad fue que los niños aprenden principalmente observando el comportamiento de los adultos.
“Los niños actúan de acuerdo a lo que ven y no de acuerdo a lo que les decimos”, afirmó la directora regional.
En esa línea, cuestionó prácticas que muchas veces son vistas como inofensivas, como entregar bebidas que imitan el alcohol en celebraciones infantiles, ya que contribuyen a normalizar conductas asociadas al consumo desde edades tempranas.
Asimismo, advirtió que en Chile existe una creciente normalización del consumo de alcohol y una disminución en la percepción de riesgo respecto de sustancias como la marihuana, factores que aumentan la exposición de niños y jóvenes a conductas riesgosas.
Los riesgos que comienzan dentro de casa
Canobra llamó a las familias a identificar situaciones cotidianas que pueden transformarse en factores de riesgo, tales como:
- Escasa participación de los padres en la vida escolar.
- Falta de actividad física compartida.
- Horas insuficientes de sueño.
- Uso excesivo de teléfonos durante las comidas.
- Consumo frecuente de alcohol en actividades familiares.
Según explicó, estos elementos afectan el desarrollo de habilidades y herramientas que permiten a niños y adolescentes tomar buenas decisiones cuando enfrentan presiones sociales o situaciones de riesgo.
La comunicación familiar, una herramienta clave de prevención
Uno de los antecedentes que más preocupa a SENDA es que 37,5% de los adolescentes de la región declara que no logra mantener conversaciones con sus padres, una realidad que limita la confianza y dificulta que los jóvenes busquen apoyo cuando enfrentan problemas o experiencias relacionadas con el consumo de sustancias.
La directora regional señaló que muchas veces los consumos problemáticos son consecuencia de situaciones emocionales complejas, como la soledad, la angustia, las pérdidas o la falta de vínculos significativos.
302 adolescentes están actualmente en tratamiento en Los Lagos
Canobra reveló además que actualmente existen 302 adolescentes en procesos de tratamiento y rehabilitación por consumo de drogas en la Región de Los Lagos, una cifra que calificó como relevante y que refleja la magnitud del desafío preventivo.
Según relató, muchos jóvenes que completan exitosamente sus tratamientos coinciden en una reflexión común:
“Ahora sí que me siento querido”, expresó la autoridad al describir los testimonios de adolescentes rehabilitados.
Finalmente, la directora regional invitó a las familias a aprovechar este Mes de la Prevención para realizar pequeños cambios en la rutina diaria, como compartir más tiempo sin teléfonos, generar conversaciones significativas y fortalecer los vínculos familiares, acciones que pueden transformarse en herramientas decisivas para proteger a niños y adolescentes frente al consumo de alcohol y drogas.