La prevención de parásitos en perros y gatos debe mantenerse durante todo el año, fue uno de los principales mensajes de la médica veterinaria Mónica Muñoz durante su participación en Mundo Mascotas Radio TV, de Patagonia Radio. En la conversación, realizada en Puerto Montt, la profesional explicó la importancia de mantener controles veterinarios y medidas de higiene para cuidar a las mascotas y reducir los riesgos de transmisión de algunas enfermedades a las personas.
La entrevista puso el foco en un aspecto cotidiano de la tenencia responsable: el cuidado de los animales también requiere prevención, además de alimentación, compañía y afecto.
Parásitos en mascotas: por qué no basta con controlar las pulgas
Muñoz distinguió entre los parásitos externos, como pulgas y garrapatas, y los internos, entre los que se encuentran distintos tipos de gusanos.
La profesional explicó que los productos antiparasitarios tienen diferentes coberturas, por lo que los tutores deben conocer qué parásitos controla el tratamiento utilizado en su mascota.
En ese contexto, destacó la necesidad de recibir orientación veterinaria y mantener un calendario de prevención, sin esperar únicamente a observar pulgas o señales evidentes de infestación.
La prevención debe considerar las características de cada animal
Durante la entrevista, Muñoz señaló que los hábitos de la mascota y su exposición al entorno son aspectos relevantes al definir sus cuidados.
La elección del producto y la frecuencia de administración deben establecerse con asesoría veterinaria, considerando las características del animal y las indicaciones del tratamiento.
Hidatidosis: cómo se relaciona con los perros y el ambiente
Uno de los temas abordados fue la hidatidosis o equinococosis quística, enfermedad parasitaria que puede afectar a las personas.
De acuerdo con el Ministerio de Salud, la infección humana ocurre por la ingestión de huevos del parásito Echinococcus. Estos pueden llegar al organismo mediante agua, alimentos o ambientes contaminados con heces de perros infectados, así como por contacto con animales que presentan huevos adheridos al pelaje.
La prevención, por tanto, requiere prestar atención tanto al cuidado del perro como a la higiene de las manos y del entorno.
No alimentar a los perros con vísceras crudas
En la conversación, Muñoz explicó el ciclo que puede establecerse entre perros y animales de abasto cuando los primeros consumen vísceras infectadas.
La Organización Mundial de la Salud identifica el ciclo perro-oveja-perro como el principal asociado a gran parte de los casos humanos de hidatidosis. Entre las medidas para interrumpirlo se encuentran el control antiparasitario de los perros y la eliminación adecuada de vísceras infectadas.
Higiene en casa: recoger las heces también es prevención
“Recoger las caquitas, porque las caquitas siempre son foco de infección”, enfatizó Muñoz, al referirse al cuidado de patios y espacios públicos.
Durante el programa, la veterinaria también destacó la importancia de lavarse las manos después de jugar con las mascotas y de mantener limpios los lugares donde descansan.
La profesional recordó que el control de pulgas debe considerar el ambiente: durante su ciclo, los huevos pueden caer desde el animal hacia pisos, alfombras y otros espacios del hogar.
Alimentación cruda: un riesgo que también alcanza a las personas
La entrevista abordó además las dietas basadas en alimentos crudos, conocidas como BARF, y los cuidados que exige la manipulación de carnes y otros ingredientes.
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos, CDC, no recomiendan alimentar a perros y gatos con comida o premios crudos, debido a los microorganismos que pueden enfermar tanto a los animales como a las personas que manipulan estos productos.
El mensaje central de la conversación fue incorporar la prevención a la rutina familiar: mantener los controles veterinarios, revisar la protección antiparasitaria y cuidar la higiene del hogar y de los alimentos.