Un estudio internacional publicado este 19 de marzo de 2026 en la revista Science reabrió el debate sobre la verdadera antigüedad de Monte Verde, el emblemático sitio arqueológico ubicado en Puerto Montt. La investigación, liderada por Todd Surovell, de la Universidad de Wyoming, con participación de académicos de la Pontificia Universidad Católica de Chile, concluyó que el asentamiento tendría entre 4.200 y 8.200 años antes del presente, muy por debajo de los 14.500 años que durante décadas lo posicionaron como una evidencia clave del poblamiento temprano de América.
Monte Verde, un sitio clave que ahora vuelve al centro de la controversia
Monte Verde fue descubierto en la década de 1970 por los arqueólogos Tom Dillehay y Mario Pino, y alcanzó notoriedad internacional al transformarse en una de las principales pruebas contra el paradigma Clovis First, que sostenía que los primeros habitantes de América habían llegado desde el norte hace unos 13 mil años. Su datación de alrededor de 14.500 años lo convirtió en una referencia obligada para entender el poblamiento del continente.
Sin embargo, la nueva investigación publicada en Science plantea que esa cronología podría haber sido sobreestimada. De acuerdo con el equipo encabezado por Surovell, la edad del sitio habría sido alterada por procesos geológicos que mezclaron materiales más antiguos con estratos más recientes, lo que habría llevado a interpretar erróneamente la evidencia encontrada en el lugar.
La geología del terreno sería la clave del nuevo fechado
Uno de los autores del estudio, el investigador Claudio Latorre, explicó que el análisis se centró en la formación geológica del terreno donde se emplaza Monte Verde. Según detalló, el paisaje fue modelado tras la última glaciación y luego afectado por procesos erosivos que redistribuyeron restos orgánicos, como maderas, en distintos niveles del sitio. Esa dinámica habría generado una lectura equivocada sobre la antigüedad real del asentamiento.
El equipo realizó una evaluación geológica independiente del sitio y de sectores aledaños, incluyendo muestreos en torno al estero Chinchihuapi. Además, utilizó datación por luminiscencia para examinar sedimentos, arenas y gravas ubicados sobre y bajo un contacto erosivo considerado clave. Los resultados sugieren que esa superficie no puede ser más antigua que 8.200 años, lo que empujaría la ocupación humana de Monte Verde a un período mucho más reciente.
Qué cambia con esta nueva cronología
De confirmarse esta reinterpretación, Monte Verde dejaría de ser la gran evidencia de presencia humana en Sudamérica anterior a Clovis, lo que tendría efectos directos sobre las teorías que sostienen migraciones costeras muy tempranas hacia el sur del continente. El nuevo marco cronológico, según los autores, encajaría mejor con otros sitios arqueológicos de la zona y con la secuencia regional de eventos ambientales, incluidos incendios y transformaciones del paisaje.
Latorre resumió ese ajuste como un “rompecabezas” que comienza a ordenarse mejor cuando se corrige la edad del sitio, al hacerlo coherente con otros hallazgos arqueológicos del entorno. Esa es una de las razones por las que el estudio ha generado tanto interés internacional.
Pero el nuevo estudio no zanja la discusión
Pese al impacto del trabajo, la controversia está lejos de cerrarse. El arqueólogo Tom Dillehay, histórico investigador de Monte Verde, rechazó las conclusiones y sostuvo que la nueva revisión no invalida la evidencia directamente fechada en el sitio, como algunos artefactos y restos asociados a ocupación humana de unos 14.500 años. Otros especialistas también han advertido que aún se requiere más verificación independiente antes de modificar por completo el consenso sobre Monte Verde.
Por ello, más que clausurar una etapa, el artículo publicado en Science reactiva una de las discusiones arqueológicas más importantes de América: cuándo llegaron realmente los primeros seres humanos al continente y qué rol jugó el sur de Chile en esa historia.