Lago Chapo, en la comuna de Puerto Montt, está recuperando una parte de su historia que durante décadas permaneció principalmente en la memoria de sus habitantes y en documentos dispersos. Mientras Adelicia Ascencio preserva semillas de papas, arvejas, porotos y habas transmitidas por generaciones, el historiador Claudio Rojas, junto a vecinos del sector, recopila testimonios, fotografías y documentos que han permitido encontrar registros del territorio que se remontan al menos a 1892.
Las dos iniciativas fueron abordadas en un nuevo capítulo de “Voces que transforman Lago Chapo”, espacio presentado por Colbún y su Central Canutillar, dedicado a conocer personas y organizaciones que contribuyen al desarrollo y conservación de la identidad del territorio.
Semillas que guardan la historia de las familias de Lago Chapo
Para Adelicia Ascencio, guardar una semilla significa mucho más que conservar material para la próxima siembra.
Nació y creció en Lago Chapo y aprendió de sus padres una tradición estrechamente vinculada con la agricultura. Especialmente importante fue el conocimiento transmitido por su madre, quien cultivaba para abastecer a la familia.
“La semilla que tanto hemos cuidado con los años guarda una historia del territorio y de nuestra misma historia familiar”, explicó.
Ese conocimiento pasó de generación en generación. Su madre lo recibió de su propia madre y posteriormente se lo transmitió a ella.
Actualmente conserva diferentes variedades de papas, arvejas, porotos y habas, entre otros cultivos que se han adaptado a las condiciones climáticas de la zona.
Semillas que pueden conservarse durante años
Una de las particularidades de esta práctica es la capacidad de mantener determinadas semillas durante varias temporadas.
Según explicó Ascencio, algunas semillas de arvejas y porotos pueden permanecer almacenadas aproximadamente tres años, siempre que hayan sido correctamente secadas y conservadas en condiciones adecuadas.
En el caso de las papas, el proceso puede ser más complejo debido a enfermedades que afectan al cultivo, como el tizón. Sin embargo, señaló que una buena semilla puede mantenerse durante varias temporadas bajo condiciones apropiadas.
La capacidad posterior de germinación también dependerá de otros factores.
La calidad del suelo, el abono y las condiciones en que se desarrolla el cultivo son fundamentales para obtener buenos resultados.
Agricultura tradicional como herramienta de independencia alimentaria
La conservación de semillas también tiene una dimensión económica y social.
Después de trabajar durante años de manera dependiente y posteriormente convertirse en madre, Ascencio encontró en las prácticas agrícolas familiares una posibilidad para desarrollar un emprendimiento.
Actualmente comercializa productos locales y ha vinculado progresivamente esta actividad con quienes visitan Lago Chapo.
La agricultura tradicional permite además mantener cierto nivel de autonomía alimentaria, ya que las propias familias pueden producir parte de los alimentos que consumen.
Pero para Ascencio existe otra dimensión igualmente relevante: mantener viva la memoria de quienes anteriormente habitaron el territorio.
Una tradición que también podría transformarse en experiencia turística
El conocimiento agrícola transmitido entre generaciones podría convertirse además en un atractivo para quienes visitan Lago Chapo.
Ascencio contó que ya ha enseñado técnicas de cultivo a personas provenientes de otros lugares e incluso a nuevos vecinos interesados en aprender a sembrar.
De esta manera, conocimientos que antiguamente formaban parte de la vida cotidiana de las familias rurales pueden adquirir actualmente un nuevo valor asociado al turismo rural, la producción local y la identidad territorial.
La otra historia de Lago Chapo: documentos que llegan hasta 1892
Mientras algunas familias mantienen viva la memoria agrícola, otra iniciativa busca reconstruir documentalmente la historia del territorio.
El historiador Claudio Rojas, quien mantiene un vínculo familiar con Lago Chapo, comenzó el proyecto luego de ser contactado por integrantes de la comunidad interesados en reconstruir la historia del sector.
Inicialmente pensó que el trabajo estaría basado principalmente en entrevistas familiares.
Sin embargo, la investigación comenzó a revelar algo inesperado: existía considerable información histórica sobre Lago Chapo, pero se encontraba dispersa y era poco conocida por la propia comunidad.
La expedición de un pastor alemán al Lago Chapo
Entre los antecedentes encontrados aparece el registro de un pastor alemán que estuvo vinculado a la iglesia de Chamiza entre 1892 y 1897.
Según relató Rojas, existe documentación sobre una expedición realizada desde Chamiza hacia Lago Chapo y también encontró antecedentes provenientes de Alemania.
Uno de los descubrimientos que más llamó su atención corresponde a un dibujo fechado en 1892 en el que aparece Lago Chapo.
La investigación también ha permitido encontrar referencias realizadas por antiguos investigadores y viajeros, entre ellos Carlos Martin, además de documentación relacionada con expediciones al volcán Calbuco.
Canutillar aparece en antecedentes desde comienzos del siglo XX
Otro de los hallazgos rompe con la percepción de que la historia de Canutillar comenzó recién con la construcción de la actual infraestructura hidroeléctrica.
Rojas sostiene que durante la investigación encontró antecedentes de proyectos relacionados con Canutillar que se remontarían aproximadamente a 1910.
También han aparecido registros sobre la utilización histórica del territorio para actividades ganaderas y extracción de alerce.
Esto permitiría reconstruir una historia territorial considerablemente anterior a las grandes transformaciones ocurridas durante la segunda mitad del siglo XX.
Turismo en Lago Chapo hace casi un siglo
Entre los documentos revisados también aparecieron antecedentes sorprendentes sobre visitantes que llegaban hasta el sector.
Rojas señaló haber encontrado publicidad turística de las décadas de 1920 y 1930 que mencionaba lugares del área, pese a que en aquellos años no existía la conectividad vial actual.
Los viajeros llegaban hasta sectores como Chamiza y Correntoso y posteriormente continuaban mediante huellas y cruces por el lago.
Estos antecedentes permiten observar que el interés paisajístico y turístico por Lago Chapo no es un fenómeno reciente.
Historias familiares, fútbol y tradiciones religiosas
La investigación no está concentrada solamente en grandes acontecimientos históricos.
Los testimonios de las familias están permitiendo reconstruir aspectos de la vida cotidiana que difícilmente aparecen en documentos oficiales.
Entre ellos se encuentra la tradición de una familia que realizaba anualmente la novena a la Virgen del Carmen. Durante una de las entrevistas, los investigadores lograron contactar a una descendiente que todavía conservaba el cuadro utilizado por sus padres en aquellas ceremonias.
También están reconstruyendo la historia de clubes deportivos vinculados al territorio, entre ellos Tricolor y Flor del Lago.
A esto se suman fotografías familiares, testimonios sobre la llegada de la electricidad y recuerdos relacionados con las transformaciones experimentadas por Lago Chapo durante las últimas décadas.
El proyecto apunta a publicar un libro sobre Lago Chapo
Todo este material podría terminar convertido en una publicación.
Según explicó Rojas, la cantidad de información recopilada permitiría actualmente desarrollar un libro de aproximadamente 100 páginas, combinando textos con fotografías, varias de ellas poco conocidas.
La publicación proyectada considera capítulos relacionados con la exploración científica de Lago Chapo, el volcán Calbuco y sus erupciones, la economía local, las prácticas sociales y la historia de Canutillar, entre otros temas.
El objetivo de los investigadores y la comunidad es avanzar hacia una eventual publicación durante 2027, idealmente coincidiendo con actividades vinculadas a Lago Chapo.
Buscan fotografías antiguas y documentos de las familias
El trabajo todavía no está terminado.
Uno de los principales desafíos es encontrar fotografías antiguas y nuevos documentos que permitan complementar los antecedentes recopilados.
Por ello, quienes posean imágenes, cartas, relatos familiares u otros registros históricos relacionados con Lago Chapo pueden acercarse a la Junta de Vecinos del sector, que participa en la iniciativa.
Para Rojas, cada fotografía guardada en una casa podría ayudar a completar una parte todavía desconocida de esta historia.
“Visiten Lago Chapo y ayúdennos también a finalizar esta historia que estamos construyendo con la comunidad”, fue su invitación.
La conservación de semillas y la búsqueda de fotografías centenarias parecen actividades muy diferentes. Sin embargo, ambas persiguen finalmente el mismo objetivo: evitar que la memoria de Lago Chapo desaparezca y permitir que las nuevas generaciones conozcan de dónde provienen sus familias, sus tradiciones y su territorio.