La médico veterinaria especializada en odontología Stefany Pincheira advirtió en Mundo Mascotas de Patagonia Radio, sobre los riesgos de entregar huesos, astas de ciervo y otros objetos duros a los perros, debido a que pueden provocar fracturas dentales. La especialista, que atiende pacientes desde Valdivia hasta Castro, llamó además a incorporar el cepillado y la revisión de la boca como parte de los cuidados preventivos de perros y gatos.
¿Le das huesos o astas de ciervo a tu perro? Esta es la advertencia
Masticar objetos extremadamente duros puede parecer una forma sencilla de entretener a un perro e incluso de ayudar a mantener sus dientes limpios. Sin embargo, no todos estos productos son seguros.
Durante su participación en Mundo Mascotas, la médico veterinaria fue enfática al referirse a productos como las astas de ciervo, huesos y otros objetos de alta dureza.
Según explicó, ha recibido perros con fracturas del cuarto premolar asociadas a la mordida constante de objetos duros.
“Están prohibidos los huesos, están prohibidos los objetos duros y el asta de ciervo”, sostuvo al explicar las recomendaciones que se siguen desde su especialidad.
También llamó a tener precaución con huesos prensados o sometidos a determinados procesos, ya que pueden terminar provocando fracturas de colmillos y premolares.
La salud dental de perros y gatos no se limita al sarro
Uno de los principales mensajes entregados por Pincheira es que la odontología veterinaria va mucho más allá de eliminar el sarro visible.
En perros pueden presentarse problemas periodontales, alteraciones de la mordida y fracturas, mientras que en gatos existen patologías que pueden permanecer parcialmente ocultas bajo la encía.
Por ello, mirar solamente la superficie de los dientes no necesariamente permite conocer el verdadero estado de la boca de una mascota.
La especialista explicó que las radiografías dentales son fundamentales en determinados procedimientos, porque permiten observar raíces, hueso y lesiones que no son visibles durante una revisión superficial.
Atención con los gatos: pueden esconder el dolor dental
El caso de los gatos merece especial atención.
Según explicó la veterinaria, algunas alteraciones pueden desarrollarse bajo la encía mientras externamente el diente mantiene una apariencia relativamente normal.
Entre ellas se encuentran las lesiones resortivas, además de la enfermedad periodontal y la gingivoestomatitis.
HCambios al comer pueden ser una señal de alerta
Los tutores deberían observar modificaciones en el comportamiento habitual de sus mascotas.
En el caso de los gatos, una señal puede ser que el animal prefiera alimento húmedo en lugar de croquetas o que cambie sus hábitos al beber agua.
También pueden aparecer conductas relacionadas con dolor o incomodidad, como llevarse las patas hacia la boca o rechinar los dientes.
Pincheira recalcó que los animales no necesariamente dejan de comer cuando sienten dolor dental. Por eso, que una mascota mantenga el apetito no permite descartar una enfermedad en su boca.
Mal aliento: cuándo debería preocupar a los tutores
El mal aliento persistente también puede entregar pistas.
La especialista distinguió entre el olor normal que puede presentar un animal después de comer determinados alimentos y un olor intenso y permanente, que podría estar relacionado con una afección bucal.
Un olor especialmente fuerte, junto con sarro, inflamación de las encías u otras alteraciones, puede estar asociado a una enfermedad periodontal que comprometa estructuras como encías, huesos y raíces dentales.
Enfermedades dentales pueden afectar el bienestar general
La odontología veterinaria tampoco debería considerarse un asunto meramente estético.
Durante la entrevista se explicó que las infecciones presentes en la boca pueden tener consecuencias más allá de la cavidad oral y que mantener una boca sana forma parte del cuidado general de la mascota.
Pincheira sostuvo que la enfermedad periodontal es frecuente incluso en animales que sus tutores consideran aparentemente sanos.
Una de las dificultades es que muchas personas observan principalmente los incisivos y colmillos, pero no revisan las piezas ubicadas en la zona posterior de la boca.
¿Cada cuánto revisar los dientes de una mascota?
La recomendación entregada por la especialista es sencilla: la boca debería revisarse cada vez que la mascota visite al médico veterinario.
A esto se suma el cepillado dental como principal herramienta preventiva.
Si el perro o gato no acepta inicialmente el cepillo, el proceso debe realizarse progresivamente, permitiéndole adaptarse antes de establecer una rutina.
Los productos de higiene, además, deberían seleccionarse considerando las características de cada paciente —especie, tamaño y condición particular— y preferentemente bajo orientación veterinaria.
Limpiezas dentales requieren evaluación veterinaria y anestesia
Pincheira también abordó los procedimientos odontológicos profesionales.
Explicó que una intervención dental requiere planificación previa y evaluación del paciente, incluyendo los exámenes que correspondan según su condición clínica y edad.
Posteriormente puede realizarse el procedimiento bajo anestesia, acompañado de evaluación odontológica y, cuando corresponde, radiografías dentales.
La especialista advirtió además sobre los riesgos de someter mascotas a procedimientos efectuados por personas que no cuentan con la formación profesional necesaria.
El objetivo final de la odontología veterinaria, explicó, no es solamente conservar dientes, sino principalmente eliminar dolor, recuperar bienestar y mejorar la calidad de vida de perros y gatos.