Las madres que enfrentan dificultades, dolor o dudas durante la lactancia pueden solicitar apoyo en las clínicas de lactancia de la Atención Primaria de Salud (APS), disponibles a través de los centros de salud. Angélica Vargas, encargada de Programas Alimentarios de la Seremi de Salud e integrante de la Mesa Regional de Lactancia, explicó en Patagonia Radio que estas prestaciones buscan entregar orientación oportuna, especialmente durante los primeros meses después del nacimiento, período considerado crítico para mantener la lactancia materna.
Lactancia materna: por qué sigue siendo una prioridad de salud pública
La lactancia materna continúa siendo una materia relevante para la salud pública, tanto por sus efectos durante los primeros meses de vida como por los beneficios asociados al desarrollo posterior de niños y niñas.
Así lo explicó Angélica Vargas durante una entrevista en el programa Soy lo que como de Patagonia Radio, donde abordó los desafíos que todavía existen para mantener y prolongar la lactancia.
Según explicó, uno de sus principales atributos es que la leche materna se adapta progresivamente a las necesidades de crecimiento del lactante.
Entre sus beneficios mencionó una nutrición adecuada, protección inmunológica y apoyo al desarrollo. A largo plazo, señaló además beneficios asociados a la prevención del sobrepeso y la obesidad y, en el caso de las mujeres que amamantan, una reducción de riesgos vinculados a determinadas enfermedades.
Clínicas de lactancia: apoyo disponible en Atención Primaria
Uno de los principales mensajes entregados durante la conversación estuvo relacionado con un servicio que algunas familias pueden desconocer: las clínicas de lactancia de la Atención Primaria de Salud.
Vargas explicó que constituyen un espacio para que las personas puedan plantear inquietudes y dificultades relacionadas con el amamantamiento.
“La clínica de lactancia debería ser el espacio donde alguien podría acercarse libremente a exponer las inquietudes, las dificultades o lo que sea que le esté sucediendo con la lactancia”, explicó.
La organización de esta prestación puede variar entre establecimientos, pero la entrevistada sostuvo que los centros de Atención Primaria deberían disponer de información sobre cómo acceder y cómo funciona la clínica de lactancia.
¿Dónde pedir orientación?
La recomendación es acercarse al establecimiento de Atención Primaria correspondiente y consultar directamente por esta prestación.
Durante el programa se explicó que las familias pueden acudir a sus Cesfam o centros de salud correspondientes para solicitar información, orientación y conocer las actividades disponibles relacionadas con lactancia materna.
El acceso oportuno adquiere especial relevancia cuando aparecen problemas durante las primeras semanas o meses.
“Frente a una dificultad (...) que no tiene un abordaje oportuno, existe la posibilidad de que esa lactancia se ponga en riesgo”, explicó Vargas.
Los primeros meses son considerados críticos
De acuerdo con la profesional, las principales consultas relacionadas con lactancia aparecen precisamente durante los primeros meses después del nacimiento.
Dolor al amamantar, inseguridad respecto de la cantidad de leche o dificultades que requieren evaluación pueden generar preocupación en las familias.
Por ello, Vargas destacó la importancia de que el sistema sanitario pueda responder oportunamente y no necesariamente hacer esperar a una madre hasta el siguiente control de salud de su hijo.
También planteó alternativas como orientación, derivación y, cuando resulte posible, utilización de tecnologías para facilitar una atención.
“No tengo suficiente leche”: uno de los mitos que persisten
Otro de los temas abordados fue la percepción de algunas madres de que su leche no sería suficiente para alimentar al bebé.
Vargas identificó esta preocupación como uno de los mitos que todavía aparecen con frecuencia en las consultas.
La profesional recalcó la importancia no solamente de entregar información, sino también de acompañar a las familias durante el proceso.
La lactancia puede presentar dificultades y, frente a ellas, consideró fundamental que los equipos entreguen información de manera cercana y empática, además de disponer de mecanismos para responder las consultas.
La preparación puede comenzar durante el embarazo
La recomendación no se limita al período posterior al parto.
Durante la conversación también se destacó la conveniencia de que las familias reciban educación sobre lactancia durante el embarazo, antes de que aparezcan dificultades.
Esta preparación previa puede ayudar a despejar dudas, conocer anticipadamente los mecanismos de apoyo disponibles y enfrentar con mayor información los primeros días de lactancia.
El entorno también puede determinar la continuidad de la lactancia
La familia, los lugares de trabajo, los establecimientos educacionales y los centros de salud pueden tener un papel determinante.
“El entorno (...) es el más crucial de los determinantes”, sostuvo Vargas.
Entre las iniciativas mencionadas se encuentran los jardines infantiles amigos de la lactancia y las instituciones de salud amigas de la madre y del niño.
La entrevistada también recordó la existencia de normas laborales y de la Ley 21.155, destinada a establecer medidas de protección a la lactancia materna y su ejercicio.
Crianza compartida y redes de apoyo
La conversación abordó además la participación de padres, parejas y otras personas significativas.
Vargas destacó la importancia del acompañamiento y de avanzar hacia una crianza compartida, donde la responsabilidad de sostener el entorno del niño o niña no recaiga exclusivamente sobre quien amamanta.
A ello se suma el valor de las redes comunitarias entre madres, familiares y otras personas que atraviesan procesos similares.
El mensaje central es que la lactancia no tiene por qué enfrentarse de manera aislada y que, cuando aparecen dificultades, buscar orientación profesional oportunamente puede contribuir a su continuidad.