Una de las preguntas más frecuentes en temporada otoño-invierno es si el hantavirus puede transmitirse entre personas. La respuesta es clara: sí, pero es poco frecuente.
En Chile circula el Andes virus, una variante única que ha demostrado capacidad de transmisión persona a persona, algo que no ocurre con la mayoría de los hantavirus en el mundo.
¿Cuándo puede ocurrir el contagio entre humanos?
- Contacto estrecho y prolongado con una persona infectada
- Intercambio de fluidos (por ejemplo, besos)
- Convivencia en espacios cerrados sin ventilación
- Etapas avanzadas de la enfermedad (fase respiratoria)
No es un contagio casual: no se transmite por pasar cerca de alguien o compartir espacios abiertos.
La principal vía sigue siendo el roedor
Pese a esta particularidad, la gran mayoría de los contagios sigue vinculada al contacto con el:
- Ratón colilargo
- Inhalar partículas contaminadas con orina o heces
- Limpiar lugares cerrados sin ventilación
- Estar en contacto con superficies contaminadas

¿Debe preocupar en la ciudad?
El riesgo de contagio en zonas urbanas es bajo, pero no inexistente. Puede aparecer en:
- Sitios eriazos
- Bodegas abandonadas
- Sectores con acumulación de basura o maleza
En estos entornos, los roedores pueden acercarse a viviendas o espacios urbanos.
¿Qué elimina el hantavirus?
- Cloro (lejía) diluido
- Alcohol al 70%
- Detergentes comunes
- Ventilación y luz solar
Nunca barrer en seco: siempre limpiar con superficies húmedas y protección.
Síntomas y alerta temprana
- Fiebre
- Dolores musculares intensos
- Dolor de cabeza
- Dificultad respiratoria
La clave es consultar precozmente, especialmente si hubo exposición a zonas de riesgo.
Prevención: lo más efectivo
- Ventilar espacios cerrados antes de entrar
- Usar mascarilla y guantes al limpiar
- Mantener alimentos protegidos
- Evitar contacto estrecho con personas con síntomas sospechosos
- No compartir utensilios en caso de enfermedad
El hantavirus en Chile tiene una característica única: puede transmitirse entre personas, pero en condiciones muy específicas y poco comunes.
La principal vía de contagio sigue siendo el contacto con roedores, por lo que la prevención y la información oportuna son fundamentales para evitar riesgos.