La muerte del carabinero Javier Figueroa Manquemilla continúa siendo uno de los casos policiales más impactantes y enigmáticos de los últimos meses en la Región de Los Lagos.
Lo que inicialmente se investigó como un procedimiento policial que terminó con un funcionario gravemente herido ha derivado en una compleja investigación donde conviven distintas hipótesis: desde un eventual suicidio hasta la posible participación de terceros.
Las recientes revelaciones conocidas a través de diversos medios nacionales han vuelto a instalar preguntas que, hasta ahora, siguen sin respuesta.
¿Qué pasó realmente con Javier Figueroa?
La madrugada que cambió todo
La historia comenzó durante la madrugada del 11 de marzo de 2026, cuando personal de Carabineros concurrió a un sector cercano a la línea férrea de Puerto Varas tras recibir una denuncia por consumo de alcohol en la vía pública.
En medio del procedimiento se escucharon tres disparos.
Uno de ellos impactó en la cabeza del sargento segundo Javier Figueroa, quien fue trasladado de urgencia a un centro asistencial donde permaneció internado con muerte cerebral durante varios días.
Finalmente, el funcionario falleció el 19 de marzo, generando una profunda conmoción tanto en Carabineros como en la comunidad local.
El antecedente que cambió la investigación
Dos meses después, un reportaje televisivo reveló un dato que marcó un punto de inflexión.
Las pericias determinaron que el teléfono desde el cual se realizó la llamada al 133 estaba asociado al propio Javier Figueroa y posteriormente fue encontrado en su mochila.
Según los antecedentes conocidos, el funcionario habría utilizado una voz distinta para efectuar la denuncia y provocar la concurrencia policial al lugar.
La información abrió la puerta a una nueva hipótesis investigativa: que el propio carabinero habría planificado el procedimiento donde terminó perdiendo la vida.
El arma también genera interrogantes
Otro elemento que fortaleció esta línea investigativa fue que el disparo fatal habría provenido de su propia arma de servicio.
Además, peritajes conocidos durante los últimos meses indicaron que no se habrían encontrado rastros biológicos de terceros en el arma.
Sin embargo, nuevos antecedentes revelados recientemente complejizan nuevamente el escenario.
ADN sin identificar y disparos que no cuadran
Durante una reciente emisión del matinal Buenos Días a Todos, el periodista Matías Gallegos, de TVN Red Araucanía, reveló información obtenida de fuentes vinculadas a la investigación.
Según dichos antecedentes, existiría ADN aún no identificado tanto en el arma como en sectores cercanos al sitio del suceso.
Más llamativo aún resulta otro dato: el arma de servicio de Figueroa habría sido percutada solo una vez, pese a que en el lugar se registraron tres disparos.
De confirmarse plenamente estos antecedentes, la posibilidad de participación de terceros no podría descartarse completamente.
La familia mantiene firme su convicción
Mientras la investigación avanza, la familia del funcionario sigue rechazando categóricamente la hipótesis de suicidio.
Su madre, Marlene Manquemilla, ha sido una de las voces más críticas respecto del desarrollo de la causa.
Tras participar en una reciente reconstrucción de desplazamiento realizada por la Fiscalía, insistió en que su hijo no se quitó la vida y aseguró que existen antecedentes que aún no han sido conocidos públicamente.
En una emotiva entrevista televisiva, recordó los días que acompañó a su hijo en el hospital antes de su fallecimiento.
Según relató, cuando le hablaba y le prometía llegar hasta las últimas consecuencias para conocer la verdad, observaba lágrimas correr por su rostro.
Para la madre del funcionario, aquello es una señal de que Javier intentaba comunicar algo.
“No tenía motivos para quitarse la vida”
La postura familiar también ha sido respaldada por otros cercanos.
Jeanette, tía del carabinero fallecido, afirmó públicamente que ni ella ni la familia creen en la tesis suicida.
Además, aseguró que la esposa de Javier escuchó la grabación de la llamada que originó el procedimiento y concluyó que la voz no corresponde al funcionario.
La mujer también reveló que posteriormente se detectó una fractura en una de las manos del uniformado, situación que consideran relevante para determinar cómo ocurrieron los hechos.
Una investigación bajo estricta reserva
La causa está siendo dirigida por la fiscal Nathalie Yonsson, de la Fiscalía Regional de Los Lagos.
El Ministerio Público confirmó recientemente la realización de nuevas diligencias investigativas, incluyendo reconstrucciones de desplazamiento y análisis periciales.
No obstante, debido a la reserva decretada en la investigación, las autoridades han evitado entregar detalles específicos sobre los avances del caso.
Las preguntas que siguen sin respuesta
A medida que surgen nuevos antecedentes, también aumentan las interrogantes:
- ¿Fue realmente Javier Figueroa quien realizó la llamada al 133?
- ¿A quién corresponde el ADN encontrado en el arma y en el sitio del suceso?
- ¿Por qué existen registros de tres disparos si el arma del funcionario solo habría sido percutada una vez?
- ¿Hubo participación de terceros?
- ¿Qué conclusiones arrojarán las pericias pendientes?
Un caso que sigue conmocionando a Los Lagos
La muerte de Javier Figueroa no solo impactó a su familia y a Carabineros. También generó una fuerte repercusión pública debido a las circunstancias poco claras que rodean el caso.
Mientras la Fiscalía continúa reuniendo evidencia, el expediente sigue abierto y las distintas hipótesis permanecen vigentes.
Por ahora, la única certeza es que la madrugada del 11 de marzo dejó más preguntas que respuestas, y que la búsqueda de la verdad continúa.
Nota editorial
La investigación por la muerte del carabinero Javier Figueroa Manquemilla se mantiene en curso y bajo reserva. Los antecedentes expuestos en este reportaje corresponden a información pública difundida por medios de comunicación, declaraciones de familiares y comunicados oficiales disponibles hasta el momento.
Las hipótesis mencionadas no constituyen conclusiones definitivas y deberán ser confirmadas o descartadas por el Ministerio Público y los organismos competentes.