Un nuevo mapa del Centro Sismológico Nacional (CSN) de la Universidad de Chile permite mirar con mayor detalle la amenaza sísmica en la Región de Los Lagos y muestra algo que puede sorprender: el nivel de movimiento que podría experimentar el suelo cambia considerablemente dependiendo del lugar.
Las consultas realizadas en la plataforma muestran que Puerto Montt registra 0,348 g y Puerto Varas 0,355 g. En Castro, en cambio, el valor aumenta a 0,540 g, mientras que en algunos sectores próximos a la costa se acerca e incluso supera los 0,7 g.
Pero ¿qué significan estos números? ¿Quiere decir que se aproxima un gran terremoto? ¿Se pueden transformar estas cifras en grados Richter?
La respuesta es no. Y para entender el mapa hay que partir por una diferencia fundamental.
El mapa no dice cuándo ocurrirá un terremoto
Lo primero que se debe aclarar es que esta herramienta no predice terremotos.
No indica cuándo ocurrirá el próximo gran sismo, dónde estará su epicentro ni qué magnitud tendrá.
Lo que hace es calcular, considerando diferentes tipos de terremotos que pueden afectar a Chile, qué tan fuerte podría llegar a moverse el suelo en cada lugar.
Es, por lo tanto, una herramienta para conocer la amenaza sísmica de un territorio a largo plazo.
¿Qué significa que Puerto Montt tenga 0,348 g?
El mapa utiliza una medida denominada PGA, que corresponde a la aceleración máxima del suelo.
Aunque el término es técnico, la idea es relativamente sencilla.
Durante un terremoto el suelo se mueve de un lado a otro y cambia rápidamente de velocidad. El PGA sirve para medir qué tan fuerte puede llegar a ser esa aceleración del terreno.
La letra “g” corresponde a la aceleración de la gravedad.
Por eso, cuando Puerto Montt aparece con 0,348 g, quiere decir que el modelo considera para ese punto una aceleración equivalente aproximadamente al 35% de la aceleración de la gravedad.
No significa que exista un 34,8% de probabilidades de que ocurra un terremoto.
Tampoco significa un terremoto de magnitud 3,48.
Puerto Montt y Puerto Varas tienen valores muy parecidos
Al revisar las principales ciudades de la región, Puerto Montt y Puerto Varas presentan prácticamente el mismo nivel.
Puerto Montt registra 0,348 g y Puerto Varas 0,355 g.
Más al norte, Osorno alcanza 0,433 g.
Sin embargo, al desplazarse hacia determinados sectores occidentales de la región los valores comienzan a aumentar.
En un punto consultado en el sector de Los Muermos, por ejemplo, el mapa muestra 0,493 g.
En Castro el valor aumenta a 0,540 g
La diferencia resulta todavía más clara en Chiloé.
En Castro, el punto seleccionado en el mapa registra 0,540 g, frente a los 0,348 g obtenidos en Puerto Montt.
En términos simples, la aceleración del suelo considerada por el modelo para ese punto de Castro es alrededor de un 55% mayor que la obtenida en Puerto Montt.
Esto no quiere decir que un terremoto vaya a ser un 55% “más grande” en Castro.
Lo que significa es que, considerando los diferentes escenarios sísmicos posibles, el movimiento máximo del suelo contemplado por el modelo es mayor.
La diferencia aumenta hacia la costa
Uno de los aspectos más llamativos aparece al acercarse al océano Pacífico.
Mientras el punto consultado en Osorno registra 0,433 g, hacia la costa de la provincia aparece un valor de 0,697 g.
En otro sector occidental analizado en el mapa se alcanza 0,728 g, más del doble de los 0,348 g obtenidos en Puerto Montt.
En resumen, los puntos consultados muestran:
- Puerto Montt: 0,348 g
- Puerto Varas: 0,355 g
- Osorno: 0,433 g
- Los Muermos, sector consultado: 0,493 g
- Castro: 0,540 g
- Sector costero de la provincia de Osorno: 0,697 g
- Sector occidental consultado: 0,728 g
Es importante precisar que se trata de puntos específicos seleccionados en el mapa. Una comuna completa puede presentar diferencias dependiendo de la ubicación.
¿Por qué aumenta hacia algunos sectores de la costa?
La explicación está principalmente en la ubicación de Chile sobre el encuentro de grandes placas tectónicas.
Frente a nuestras costas, la placa de Nazca se introduce lentamente bajo la placa Sudamericana.
Este proceso acumula energía durante años, décadas o incluso siglos. Cuando parte de esa energía se libera bruscamente, puede producir grandes terremotos.
Por eso, la distancia y posición de una localidad respecto de las diferentes fuentes capaces de producir terremotos influye en cuánto podría llegar a moverse el terreno.
El modelo también considera otros tipos de sismos y fallas ubicadas dentro del continente.
¿0,7 g equivale a un terremoto de magnitud 7?
No.
Esta es una diferencia especialmente importante para comprender las cifras.
La magnitud de un terremoto mide su tamaño. En cambio, los valores en “g” del mapa indican cómo podría acelerarse el suelo en un determinado lugar.
Por ejemplo, un terremoto muy grande pero lejano puede producir cierto nivel de movimiento en Puerto Montt. Un sismo de menor magnitud, pero mucho más cercano y superficial, también podría generar un movimiento fuerte.
Por eso no es posible afirmar que 0,348 g corresponda a una magnitud 7, 8 o 9.
Popularmente todavía se habla de “grados Richter”, aunque actualmente para los grandes terremotos se utiliza principalmente la denominada magnitud de momento (Mw).
¿Qué significa entonces “10% en 50 años”?
El mapa analizado utiliza un escenario identificado como “10% en 50 años”.
El concepto puede parecer complicado, pero básicamente significa que existe un 10% de probabilidad de que el nivel de movimiento indicado en el mapa sea superado al menos una vez durante un período de 50 años.
Eso tampoco quiere decir que exista solamente un 10% de posibilidades de que ocurra un terremoto durante ese período.
Los terremotos menores y moderados pueden ocurrir muchas veces.
La cifra se refiere exclusivamente a la posibilidad de superar determinado nivel de movimiento del suelo.
El tipo de suelo de cada sector también importa
Hay otro elemento fundamental: el suelo no se comporta igual en todas partes.
Durante un mismo terremoto, un sector construido sobre roca puede experimentar un movimiento diferente a otro ubicado sobre terrenos blandos, sedimentos o rellenos.
Por eso, que el mapa indique 0,348 g para Puerto Montt no significa que todos los barrios de la ciudad vayan a moverse exactamente de la misma forma.
Para conocer esas diferencias con mayor precisión se necesitan estudios específicos del suelo y de cada sector urbano.
Entonces, ¿hay que preocuparse?
El mapa no entrega ninguna señal de que exista un terremoto inminente en Los Lagos.
Su importancia está en otro aspecto: permite comprender mejor una amenaza que forma parte permanente de la realidad de Chile y utilizar esa información para mejorar construcciones, infraestructura, planificación urbana y preparación ante emergencias.
En el caso de Los Lagos, la conclusión es clara: la amenaza sísmica no es igual en toda la región.
Puerto Montt y Puerto Varas presentan valores cercanos a 0,35 g en los puntos consultados; Castro supera 0,5 g, mientras algunos sectores costeros se acercan o superan 0,7 g.
El mapa no permite saber cuándo llegará el próximo gran terremoto. Pero sí ayuda a responder otra pregunta fundamental: qué tan exigente podría llegar a ser el movimiento del suelo dependiendo del lugar de Los Lagos donde nos encontremos.