El pasado viernes 21 de febrero, María Angélica Ascui, exintegrante del programa infantil "Música Libre", envió un mensaje de WhatsApp a su hija Camila Spitzer, de 45 años. Sin embargo, ella no pudo responder de inmediato.
"Ese día salí muy tarde del trabajo, y nunca le respondí. Ya el sábado le escribí de vuelta... Pero nunca más tuve respuesta", recuerda Spitzer, quien lamenta profundamente no haber contestado a tiempo. Ese fue el último contacto que tuvo con su madre antes de enterarse de su trágico destino.
Una mujer de alma libre
Spitzer describe a su madre como una mujer cariñosa, madre de cuatro hijos, con un espíritu aventurero. Buscando tranquilidad, se alejó de Santiago y vivió en Marbella, Concón y Laguna Verde, hasta que encontró su "paraíso" en Castro, donde decidió quedarse, contó al portal Emol.
"Ella quería paz, aventura... llena de naturaleza", comenta su hija.
Los días de angustia y la macabra noticia
Tras días sin recibir respuesta, la preocupación fue en aumento. "El domingo tampoco me respondió, el lunes tampoco. Pensé que quizás estaba en su cabaña sin señal. Pero su pareja, un ciudadano alemán, nos llamó preguntando si sabíamos algo de ella. Ahí nos alarmamos", relata Spitzer.
El hombre fue a buscarla el lunes y el martes, sin éxito. Luego, en medio del megacorte de luz que afectó a 14 regiones del país, la policía encontró un cuerpo maniatado, envuelto en una frazada y lanzado bajo un puente.
"Cuando nos dijeron que había un NN, sentimos que había un 60 o 70% de probabilidades de que fuera ella", recuerda Spitzer con angustia.
El sospechoso y la confesión
Inicialmente, la pareja alemana de Ascui intentó buscar respuestas. En su casa, se encontraba un ciudadano colombiano a quien ella le arrendaba una cabaña.
"Este hombre le dijo a la pareja de mi mamá que ella había estado ebria, que había tomado whisky y decidió irse en auto a Santiago. Pero era imposible: ella no tomaba whisky y nunca llegó", relata Spitzer.
Ante las sospechas, se presentó una denuncia por presunta desgracia. Carabineros volvió a interrogar al colombiano y encontró inconsistencias en su relato. Poco después, el hombre se entregó y confesó el crimen.
"Contó que tuvieron una pelea por el arriendo, por dinero. Se ofuscó y la atacó con un arma cortopunzante. Mi mamá intentó defenderse, se arrancó a otra pieza, pero él la siguió y le propinó más heridas. Al verla sufrir, decidió darle muerte de una forma espantosa", relata Spitzer.
El agresor transportó el cuerpo en su auto y lo arrojó bajo un puente. Actualmente está detenido y será formalizado este domingo.
"Es algo que no puedo asimilar"
Spitzer aún no logra procesar lo ocurrido. "Siento que estoy viviendo una película de terror en tercera dimensión. Cero, cero, cero… por ciento esperado. No lo puedo asimilar", dice con voz entrecortada.
El funeral de María Angélica Ascui se realizará este sábado en la parroquia Nuestra Señora del Rosario, en Las Condes.
"No sé qué puede ser más horrible de lo que ya escuché", concluye.