El alcalde de Puerto Varas, Tomás Gárate, aclaró que la alerta por altos niveles de coliformes fecales en la costanera del Lago Llanquihue no corresponde a la actual temporada primavera–verano, sino a mediciones efectuadas en meses de invierno. Los episodios, explicó, se vinculan a descargas puntuales de aguas servidas durante períodos de lluvia, y no a una condición permanente del lago.
Registros difundidos no reflejan la situación estival
El jefe comunal precisó que los picos detectados entre julio, agosto y septiembre se explican por eventos específicos de descarga, intensificados por las precipitaciones del invierno.
“Las descargas de aguas servidas se realizan, se generan picos de descarga. No es algo constante en el tiempo”, afirmó.
Gárate recalcó que la situación no es generalizada, sino focalizada en dos puntos específicos de la costanera y en momentos acotados del año.
Monitoreo permanente con el programa Lago Sin Huella
La autoridad destacó que el municipio mantiene vigilancia mensual de la calidad del agua mediante el programa Lago Sin Huella, con 10 puntos de medición activos.
“De los diez puntos que estamos monitoreando mes a mes, hay dos que han superado los niveles comunicados por los medios, y esos datos corresponden al invierno”, sostuvo.
Este sistema, subrayó, permite identificar sectores críticos con precisión y evitar alarmas injustificadas en temporada alta.
El origen del problema: viviendas sin conexión sanitaria
Gárate abordó el problema estructural de fondo: 273 viviendas históricamente no conectadas al alcantarillado, cuyas descargas llegan a quebradas y esteros que desembocan en la bahía.
Obras de saneamiento junto a Suralis
Para enfrentar esta situación, la municipalidad trabaja con la sanitaria Suralis en proyectos de alcantarillado y saneamiento.
“Estamos pasando a la acción, desarrollando proyectos para conectar esas viviendas al alcantarillado y evitar descargas directas”, concluyó el alcalde.