El propietario del restaurante Carne y Papa, en Puerto Varas, se convirtió en fenómeno viral luego de publicar un video donde aparece disfrutando uno de los abundantes platos de su local, justo después de que una influencer le solicitara $300 mil pesos para realizar una promoción similar.
La publicación, compartida a través de Instagram, muestra a Don Arturo degustando un generoso plato de carne acompañado de ensaladas, en una escena simple pero potente. Para muchos usuarios, el gesto fue una respuesta directa al alto monto solicitado por la creadora de contenido.
Clientes respaldan al empresario local
El video generó una ola de comentarios y reacciones positivas, destacando la cercanía y autenticidad del dueño del local.
“Los influencers están sobrevalorados”, escribió uno de los seguidores.
Sin embargo, más allá del debate digital, fueron las experiencias personales las que reforzaron la imagen del restaurante.
Un cliente recordó:
“Don Arturo un crack. Recuerdo que en una visita llovía mucho y puso un vaso con navegado sobre la mesa —estaba exquisito— y dijo: ‘esto no es para usted, es para el frío’. Humildad y genialidad”.
Otro comensal relató:
“Una vez pedí un vetado y me dijo que tenía un pedazo de carne de buey que era para él, pero me lo cedió. Fue un gran gesto. Siempre se come bien y se disfruta”.
También hubo quienes destacaron la experiencia completa:
“Lo mejor de Puerto Varas. Es una experiencia cálida y exquisita; se nota que todo se hace con amor”.
Más que marketing, identidad y sello propio
El episodio abrió nuevamente la conversación sobre el valor del marketing con influencers frente a estrategias basadas en la identidad y la reputación construida con los años.
En su cuenta oficial, Carne y Papa se presenta como un espacio de carnes asadas, “para los amantes de la buena y abundante comida chilena”. Una definición que, según sus clientes, se refleja en cada plato y en el trato directo de su dueño.
Viralidad con impacto local
Más allá de la polémica, el registro logró amplio alcance orgánico, fortaleciendo la marca del restaurante y posicionándolo en la conversación digital local.
En tiempos donde la promoción pagada domina redes sociales, el caso de Don Arturo demuestra que la autenticidad, la coherencia y la conexión real con los clientes siguen siendo una fórmula efectiva para generar impacto.