Emprendedores de Puerto Montt, Puerto Varas, Osorno, Puyehue, Frutillar y otros puntos de la Región de Los Lagos están fortaleciendo una red de colaboración orientada a incorporar la economía circular y la sostenibilidad en sus modelos de negocio. La iniciativa reúne experiencias de distintos rubros y busca demostrar que reducir residuos, reutilizar materiales y aprovechar los recursos de manera eficiente no necesariamente significa aumentar los costos, sino que también puede abrir nuevas oportunidades de crecimiento y rentabilidad.
De la sostenibilidad ambiental a la rentabilidad
Uno de los principales desafíos que enfrenta el grupo es derribar la idea de que transformar una empresa para hacerla más sostenible necesariamente implica encarecer sus productos o disminuir su rentabilidad.
La experiencia asociativa surgió precisamente a partir de instancias de formación vinculadas con economía circular y ecodiseño, donde distintos emprendedores comenzaron a conocerse y detectar necesidades comunes.
Posteriormente, la organización participó en un programa de fortalecimiento gremial de Sercotec, avanzando hacia una estructura que permita generar beneficios concretos para sus integrantes.
Entre los principales objetivos definidos en su planificación estratégica apareció una palabra: aprender.
Aprender sobre economía circular, sobre protección del medioambiente y, especialmente, sobre cómo lograr que un emprendimiento pueda ser simultáneamente rentable y sostenible.
“Cómo incorporo el tema de la sostenibilidad sin hacer más caro mi negocio” es una de las preguntas que están intentando resolver mediante capacitaciones, colaboración y modificaciones en los modelos de negocio.
La diversidad de conocimientos también se ha convertido en una fortaleza. Los integrantes destacan que existen emprendedores con distintos niveles de experiencia, lo que permite complementar conocimientos y avanzar colectivamente.
Patagonian Viking: bebidas de miel con identidad patagónica
Una de las experiencias que forma parte de esta red es Patagonian Viking, emprendimiento fundado por María José Torres en Puerto Varas.
La empresa nació en 2020, en plena pandemia, y se dedica a elaborar bebidas fermentadas derivadas de la miel, recuperando recetas nórdicas ancestrales y combinándolas con ingredientes de la Patagonia.
Sin embargo, el interés por la economía circular llevó a Torres a preguntarse cómo estas prácticas podían convertirse también en una oportunidad económica.
De esa inquietud surgió Ecovidrio, iniciativa dedicada a recuperar envases de vidrio para reincorporarlos al sistema productivo.
Recuperar una botella para volver a utilizarla
El modelo consiste en recolectar botellas, frascos de conservas y otros envases de vidrio, para posteriormente limpiarlos, sanitizarlos y devolverlos a la cadena productiva.
Los envases pueden ser comercializados nuevamente entre productores de alimentos, extendiendo así su vida útil.
La propuesta representa uno de los principios fundamentales de la economía circular: evitar que un producto termine prematuramente convertido en residuo cuando todavía puede seguir utilizándose.
Bestiales convierte textiles usados en productos únicos
Otra experiencia es Bestiales, emprendimiento encabezado por Alejandra Salgado y enfocado en la reutilización textil.
La marca recupera prendas y materiales textiles que posteriormente son transformados en nuevos productos.
“Trabajamos todo lo que es la recuperación de textiles para transformarlos en productos nuevos”, explica Salgado.
La reutilización permite además que cada pieza tenga características diferentes, convirtiéndose en productos prácticamente únicos.
Pero el impacto puede medirse también en términos ambientales.
La emprendedora explica que entrega a sus clientes información sobre los materiales recuperados en cada trabajo. Por ejemplo, una producción puede indicar que fueron reutilizados 50 jeans, junto con una estimación del agua que se evitó consumir al aprovechar esos textiles.
Esta trazabilidad permite que quien compra el producto pueda comprender de manera concreta qué impacto ambiental genera su decisión.
Gastronomía sostenible y rescate de alimentos mapuche huilliche
La economía circular también está llegando al mundo de la alimentación.
Carla Santos, nutricionista y consultora en sistemas alimentarios sostenibles, trabaja en una propuesta que combina innovación, tecnología y recuperación del conocimiento ancestral.
Su emprendimiento se encuentra en fase de validación técnica y apunta al desarrollo de catering corporativo elaborado con alimentos autóctonos de la zona.
La propuesta busca rescatar ingredientes vinculados con la cultura mapuche huilliche, reinterpretarlos desde una mirada gastronómica y ofrecerlos especialmente en actividades empresariales relacionadas con sostenibilidad.
De esta manera, el concepto no se limita a disminuir residuos, sino que incorpora además identidad territorial, patrimonio alimentario y desarrollo económico local.
Cuando un residuo puede convertirse en un nuevo recurso
Tomás Pizarro Meniconi trabaja desde otra dimensión de la economía circular: convertir residuos orgánicos en recursos capaces de generar valor económico.
Su planteamiento parte de una premisa sencilla: la circularidad también debe ser rentable.
“Mi negocio es tu negocio; si yo gano, ganas tú”.
Su propuesta apunta a incorporar residuos orgánicos a procesos capaces de transformarlos y generar proteína apta para consumo humano.
Este tipo de modelos busca cambiar la lógica tradicional de “producir, consumir y desechar” por otra donde aquello que una actividad considera residuo pueda transformarse en materia prima para un nuevo proceso productivo.
Turismo y alojamientos también avanzan hacia la sostenibilidad
El turismo es otro de los sectores representados.
Entre las experiencias mencionadas aparece un alojamiento familiar en el centro de Puerto Varas, vinculado además con servicios de guía turística y registrado en Sernatur.
También existen emprendimientos que llevan años trabajando bajo criterios de ecodiseño, intentando reducir desde su planificación los impactos generados por sus operaciones.
En Frutillar, por ejemplo, uno de los testimonios reconoce que el negocio originalmente nació bajo un modelo más lineal, pero posteriormente comenzó a incorporar mejoras para aumentar su sostenibilidad.
Entre ellas aparecen aspectos tan cotidianos como mejorar la aislación térmica, disminuyendo así la energía necesaria para calefaccionar una infraestructura.
Son medidas aparentemente pequeñas que, acumuladas, pueden generar importantes reducciones en el consumo de recursos.
Economía circular: ¿qué significa realmente?
Aunque el concepto aparece cada vez con mayor frecuencia, para muchas personas todavía resulta difícil comprender qué significa concretamente la economía circular.
A diferencia del modelo tradicional, donde se extraen recursos, se fabrican productos, se consumen y finalmente se desechan, la economía circular intenta prolongar la vida de materiales y productos.
Esto significa reutilizar, reparar, recuperar, transformar y reincorporar recursos nuevamente a los procesos productivos, reduciendo tanto la generación de residuos como la necesidad de extraer nuevas materias primas.
La sostenibilidad, explican los emprendedores, implica precisamente evitar el agotamiento de los recursos que utilizamos y pensar no solamente en las necesidades actuales, sino también en las próximas generaciones.
De emprendedores individuales a una red regional
El trabajo colectivo aparece como uno de los principales elementos diferenciadores de esta experiencia.
Para un pequeño emprendimiento ubicado en Puyehue, Osorno, Puerto Montt, Puerto Varas o Frutillar, avanzar individualmente hacia modelos más sostenibles puede resultar complejo.
Compartir conocimientos, generar capacitaciones y vincular capacidades permite acelerar ese proceso.
Además, los integrantes destacan que las organizaciones gremiales, aunque sean entidades sin fines de lucro, necesitan encontrar mecanismos que permitan sostener sus actividades y entregar beneficios concretos a sus asociados.
La meta es avanzar hacia una estructura fortalecida capaz de acompañar a los emprendimientos en la transformación de sus modelos productivos.
Sostenibilidad como una nueva forma de hacer empresa
La experiencia de estos emprendedores de Los Lagos muestra que la economía circular está dejando de ser únicamente un concepto asociado al reciclaje.
Hoy también involucra innovación, reducción de costos, eficiencia energética, reutilización de materiales, aprovechamiento de residuos, patrimonio local y nuevos modelos de negocio.
La transformación incluso está llegando a las herramientas utilizadas para diseñar emprendimientos. Uno de los testimonios destaca la evolución desde el tradicional modelo Canvas hacia modelos que incorporan variables propias de la economía circular desde el nacimiento de una empresa.
El desafío final es que la sostenibilidad deje de entenderse únicamente como una declaración ambiental y pase a formar parte de las decisiones económicas cotidianas.
Como plantea uno de los integrantes de la agrupación, cuidar los recursos naturales debe convertirse, más que en una consigna, en “una forma de vivir”.