Un grupo de 78 ex trabajadores del Hotel Enjoy de Puerto Varas denunció públicamente una compleja situación laboral tras la liquidación de la empresa Operaciones Integrales Isla Grande S.A., apuntando a la falta de información oportuna, despidos sin pago completo de finiquitos y ausencia de acompañamiento por parte del empleador.
De acuerdo con la declaración pública emitida por los afectados, los montos adeudados por concepto de finiquitos ascenderían a 580 millones de pesos, quedando pendientes pagos considerados fundamentales, como indemnizaciones por años de servicio y otras prestaciones legales.
“No fuimos informados oportunamente”
Según relataron los ex trabajadores, el proceso se originó el 12 de mayo de 2025, cuando se presentó una demanda de liquidación forzosa ante el Tribunal de Castro, solicitada por Inmobiliaria y Hotelera Puerto Varas S.A., debido a una deuda por arriendo de 25.000 UF.
Sin embargo, acusan que quienes sostenían la operación diaria del hotel no fueron informados a tiempo y que la situación fue conocida inicialmente gracias a la alerta de uno de los sindicatos.
Despidos y pagos incompletos
La desvinculación comenzó el 17 de noviembre, afectando inicialmente a la gerente general y 16 colaboradores. Posteriormente, otros 61 trabajadores continuaron cumpliendo funciones hasta el 29 de noviembre, pese a haber recibido sus cartas de despido, con el objetivo de responder a compromisos previamente adquiridos por el hotel.
Los trabajadores indicaron que solo se habrían pagado conceptos básicos como mes de aviso, vacaciones y días trabajados, quedando pendiente una parte sustancial de los finiquitos.
Piden esclarecer decisiones previas al cierre
En la declaración, los ex trabajadores también plantearon dudas respecto de decisiones administrativas previas a la liquidación, entre ellas el traspaso de la operación de Castro a otra sociedad el 1 de octubre y eventuales movimientos de recursos hacia otras entidades antes del cierre.
Los afectados hicieron un llamado a visibilizar el caso y a resguardar sus derechos laborales.
“Esto no es solo una historia empresarial. Es una historia humana. Y merece ser escuchada”, señalaron en la declaración pública.