El director de la Fundación Gente del Sur, Hardy Knittel, analizó en Menú Patagonia de Patagonia Radio los resultados de la Encuesta Gente del Sur 2025, donde la delegada presidencial de Los Lagos, Paulina Muñoz, recibió un 55,3% de desaprobación. Según Knittel, la mala evaluación no responde solo a su gestión personal, sino a un problema estructural en el diseño institucional y a la confusión ciudadana sobre el rol del cargo.
Sobre la mala evaluación de la delegada presidencial en Los Lagos
Confusión ciudadana sobre el rol del cargo
En la entrevista, Knittel explicó que una de las principales causas de la baja aprobación es que la ciudadanía no comprende cuáles son las funciones de la delegación presidencial.
“La gente no entiende bien lo que hace la delegación presidencial. Es una institución nueva, sin la legitimidad ni el peso que tenía la figura del intendente”, indicó.
Asociación con el Gobierno central
El director de la Fundación Gente del Sur recalcó que la delegada presidencial es vista como la representante directa del Gobierno, lo que influye en que la evaluación ciudadana esté marcada por la percepción nacional.
“La delegada representa al Gobierno central, y cuando hay descontento con la administración, esa evaluación se refleja en ella”, explicó.
Errores en situaciones de emergencia
En la entrevista también mencionó la alerta de tsunami ocurrida semanas atrás, donde los alcaldes actuaron más rápido que la delegada.
“En esa emergencia, los municipios respondieron con mayor eficacia que la delegación presidencial. Eso resta credibilidad y refuerza la percepción de debilidad en el cargo”, señaló.
Comparación con los intendentes: un contraste desfavorable
Para el analista, la comparación con los intendentes del pasado, que coordinaban directamente a los servicios públicos y manejaban presupuestos millonarios, acentúa la mala percepción actual.
“El intendente era un gran coordinador y una figura potente. Hoy la delegación presidencial no transmite esa fuerza, y la gente lo resiente”, concluyó Nittel.