La Seremi de Energía de la Región de Los Lagos, Liliana Alarcón, respondió públicamente a los cuestionamientos surgidos en medios de comunicación sobre una supuesta crisis interna en su repartición. En entrevista con Patagonia Radio, la autoridad negó categóricamente la existencia de denuncias por acoso o maltrato laboral, afirmando que “no existen sumarios administrativos ni aplicación de la Ley Karin”.
La polémica surgió a raíz de una publicación en la prensa que reveló informes médicos relacionados con dos funcionarios de la Seremi. Uno de estos documentos, emitido por la Mutual de Seguridad, señala la presencia de un “trastorno adaptativo” vinculado al entorno laboral y hace referencia a un supuesto “liderazgo disfuncional” ejercido por la jefatura.
“No hay denuncias formales, sólo diagnósticos confidenciales”
Alarcón aclaró que los casos expuestos corresponden a diagnósticos médicos confidenciales, los cuales fueron filtrados de manera irregular a la prensa. “Nos preocupa como institución la filtración de información sensible. Pero quiero ser clara: no hay denuncias por maltrato ni acoso laboral”, señaló.
Asimismo, detalló que actualmente se están desarrollando acciones correctivas sugeridas por la Mutual, como entrevistas individuales y grupales, además de capacitaciones en liderazgo. “Estamos tomando todos los resguardos para mejorar el clima laboral. Hoy contamos con el apoyo de Recursos Humanos desde nivel central”, afirmó.
Respaldo político y continuidad en el cargo
Consultada sobre el supuesto respaldo político desde el Frente Amplio que garantizaría su permanencia en el cargo, la Seremi respondió: “Estoy a disposición de la confianza del Presidente. Gobernamos para todos, sin importar el color político de las autoridades locales”.
En ese sentido, destacó que mientras surgían las publicaciones, se encontraba trabajando en terreno junto a alcaldes de Los Muermos y Frutillar. “Seguimos con nuestra agenda energética en la región, trabajando de cara a la ciudadanía”, remarcó.
Crítica a la desinformación y llamado a la responsabilidad
Finalmente, la autoridad hizo un llamado a la responsabilidad informativa. “Lamento profundamente las filtraciones. Esto también afecta a los propios funcionarios. Hablar de acoso o maltrato sin denuncias formales es una falta de rigurosidad. Existen derechos a réplica y es clave revisar siempre las fuentes”, concluyó.